Alcaldía de Santa Cruz implementa medidas para modernizar el transporte público
La gestión municipal inicia un censo de vehículos y prevé la incorporación de buses eléctricos, buscando mejorar la calidad del servicio en la ciudad.

La Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra ha presentado un conjunto de iniciativas para reorganizar y actualizar el sistema de transporte público. Entre ellas, se destaca un censo que abarcará la totalidad de las unidades operativas, controles sobre el estado de los micros y la introducción de 1.000 buses eléctricos al servicio de la capital cruceña.
El alcalde Manuel Saavedra comunicó que ya se han iniciado las inspecciones de los vehículos, estableciendo plazos y responsabilidades para los conductores. Los transportistas cuentan con un periodo de 30 días para realizar las reparaciones necesarias en sus unidades, enfocándose en los problemas que afectan a los usuarios.
Requisitos y censo de vehículos
Las exigencias para los operadores incluyen la reparación de pisos, asientos y ventanas deterioradas. Las unidades que no cumplan con estos estándares a partir del 2 de noviembre deberán dejar de operar. Los controles también contarán con el apoyo de concejales y organizaciones comunitarias, quienes podrán documentar las deficiencias mediante fotografías.
Otro aspecto clave es el registro completo de las unidades en funcionamiento. Los transportistas tienen un plazo de 60 días para inscribir sus vehículos en la Alcaldía. Saavedra aclaró que, al final de este periodo, los micros no registrados quedarán fuera del sistema.
En relación al proyecto de buses eléctricos, el municipio ya ha empezado a dialogar con entidades del sector financiero y organismos internacionales para obtener apoyo en la renovación de la flota. Se espera que los primeros 1.000 vehículos eléctricos comiencen a llegar el próximo año, con una capacidad para 40 a 50 pasajeros, diseñados para mejorar el flujo de usuarios.
Prueba piloto y mejoras en movilidad
El municipio tiene la intención de realizar una prueba piloto en diciembre en la avenida Grigotá, además de revisar el plan de movilidad urbana con la cooperación de JICA. Se contempla la construcción de nuevas paradas y la implementación de semáforos inteligentes, lo que se estima podría optimizar la movilidad urbana entre un 20% y un 30%.
No obstante, estas medidas se presentan en un contexto de controversia por el reciente aumento en las tarifas de transporte para pasajeros adultos. Saavedra defendió esta decisión, enfatizando que el municipio tiene la responsabilidad de garantizar la movilidad de los ciudadanos, incluso en situaciones de paros.
"Si llegara a haber un paro de transporte público de aquí para adelante, se anula la ley"
Con este plan, la Alcaldía busca no solo controlar el estado actual del transporte, sino también avanzar hacia una transformación integral del sistema, enfrentando el desafío de cumplir con los plazos establecidos y asegurar la renovación de la flota para una mejor calidad en el servicio.