lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Tecnología

La optogenética revoluciona la neurociencia

Un reciente avance en optogenética, premiado con el Nobel de Medicina, permite a los científicos manipular neuronas con luz, abriendo nuevas posibilidades en el estudio del cerebro y el tratamiento de trastornos.

Por Gabriela Landívar · 5 de octubre de 2026

El reconocimiento del Premio Nobel de Medicina a tres investigadores en el campo de la optogenética resalta la innovadora fusión de genética y luz, lo que ha derivado en notable progreso en neurociencia. Expertos indican que este enfoque ha cambiado la manera de entender el cerebro, similar a cómo el microscopio transformó la biología.

Antes de la introducción de la optogenética, los investigadores podían observar la actividad cerebral, realizar lesiones en áreas específicas y administrar medicamentos que afectaban a un gran número de neuronas. Sin embargo, la pregunta crucial de cómo la activación de neuronas particulares impacta en el comportamiento solo era una teoría difícil de validar.

El descubrimiento de la optogenética se basa en los trabajos iniciales de Peter Hegemann y Georg Nagel, quienes identificaron una proteína en algas que responde a la luz. Karl Deisseroth, el tercer laureado, amplió estas observaciones al desarrollar métodos para controlar células en animales de laboratorio mediante luz, lo que permite experimentos altamente precisos que antes se consideraban imposibles.

Esta técnica ha revolucionado el estudio del cerebro, permitiendo manipular decenas o cientos de neuronas, un avance significativo considerando que en un ratón hay aproximadamente un billón de neuronas. Gracias a la optogenética, es posible influir en el comportamiento de estos animales al modificar solo unas pocas neuronas específicas, marcando así un gran paso en la investigación neurocientífica.

La aplicación de la optogenética en el laboratorio de Raül Andero se ha traducido en experimentos que modulan la memoria y el miedo en ratas. Mediante la estimulación de neuronas asociadas al procesamiento del miedo, lograron aumentar la memoria relacionada con estímulos negativos y también reducir el miedo a ciertos peligros. Esto demuestra el potencial de la optogenética para influir en emociones y conductas.

A pesar de las promesas de la optogenética para tratar desórdenes neurológicos y psiquiátricos, su aplicación clínica aún es limitada. Sin embargo, ya se han observado avances en oftalmología, donde pacientes con problemas visuales han recuperado parcialmente la visión gracias a esta técnica. Se espera que en el futuro se pueda aplicar más ampliamente en el tratamiento de enfermedades relacionadas con el cerebro, aunque se deben superar desafíos de seguridad y efectividad en humanos.

El impacto del Nobel a estos tres científicos no solo resalta la contribución a la neurociencia, sino que también es un reconocimiento a la labor de muchos investigadores que han utilizado esta innovadora herramienta. La optogenética representa un avance significativo en la comprensión del funcionamiento cerebral y su potencial para aplicaciones en salud es sumamente prometedor.