martes 3 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Sociedad

Consejos del fisioterapeuta Chris McCarthy para elegir la almohada ideal

Un experto en fisioterapia comparte recomendaciones clave para seleccionar la almohada adecuada según la posición en la que se duerme y otros factores.

Por Gabriela Landívar · 2 de octubre de 2026

Chris McCarthy, reconocido fisioterapeuta y profesor asociado en la Escuela de Fisioterapia de Manchester, advierte que optar por una almohada inapropiada puede ocasionar serios problemas de cuello. Aunque no siempre viaja con su propia almohada, al llegar a un hotel no duda en ajustar la que encuentra, buscando siempre la comodidad ideal.

McCarthy señala que la elección de la almohada depende en gran medida de la postura en la que dormimos. Según su experiencia, los durmientes se pueden clasificar en tres grupos: los que duermen de lado, boca arriba y boca abajo. Recomienda evitar la posición boca abajo, ya que puede causar molestias en los músculos y ligamentos del cuello.

Para quienes duermen boca arriba, es importante considerar la curvatura natural de la columna, que tiende a acentuarse con la edad. McCarthy aconseja que quienes tienen una mayor curvatura opten por una almohada más gruesa, mientras que aquellos con una espalda más recta pueden elegir una más delgada.

En el caso de los que duermen de lado, el ancho de los hombros es clave. Generalmente, a mayor ancho, se necesita una almohada más gruesa. Además, la firmeza del colchón influye en la elección: un colchón duro requerirá una almohada más alta, mientras que uno blando demandará una más baja, ya que el hombro se hunde más.

Si la almohada parece demasiado plana, McCarthy sugiere un truco práctico: colocar una toalla doblada debajo para ajustar la altura hasta encontrar la medida deseada, lo que también puede ayudar a seleccionar una nueva.

Aunque existen almohadas que se promocionan como anatómicas o ergonómicas, McCarthy menciona que su efectividad no está completamente comprobada. Recomienda probar la elevación en la parte delantera colocando una toalla en la almohada, especialmente para quienes duermen de lado, ya que esto podría mejorar la postura durante el sueño.

Para quienes duermen boca arriba, se sugieren almohadas con un diseño que tenga un hueco en el centro y laterales elevados, lo que puede favorecer una buena alineación. Sin embargo, algunos pacientes las encuentran incómodas. Además, las almohadas de plumas son adecuadas para climas cálidos, pero pueden perder su forma con el movimiento nocturno, lo que podría provocar incomodidad.

Finalmente, McCarthy recomienda personalizar la elección de la almohada según las necesidades individuales y aprovechar los períodos de prueba que ofrecen algunos fabricantes, ya que no hay un diseño único que funcione para todos. La clave está en encontrar aquella que mejor se adapte a cada persona.