lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Cultura

Concepción y el Pututu: Un legado culinario de la Chiquitania

El Pututu, un plato tradicional de la región chiquitana, simboliza la cultura y el modo de vida de sus habitantes, quienes han mantenido sus costumbres a lo largo de los siglos.

Por Mariela Terceros · 28 de septiembre de 2026

Concepción, conocida como la capital de la orquídea en Bolivia, es un lugar que atesora una rica cultura que se remonta a siglos atrás. Entre sus tesoros se encuentra el Pututu, un plato emblemático que evoca el orgullo de los chiquitanos. Este platillo es objeto de estudio en el proyecto Memorias del Paladar cruceño, que busca resaltar las tradiciones culinarias de la región.

El viaje hacia la Chiquitania revela un entorno donde la tradición y la espiritualidad se entrelazan con la vida cotidiana de su gente. Los chiquitanos, en sintonía con su tierra, han preservado su cultura y su calidez en el trato, elementos que se han transmitido de generación en generación.

En este contexto, encontramos a Asunta Jiménez y su hija Asunta Ípamo Jiménez, quienes nos introducen a la preparación del Pututu en su hogar. A pesar de que la cocina es pequeña, el espacio se llena de historias y tradición mientras nos guían en la elaboración de este plato, que consiste en gallina sancochada con maíz.

Los secretos de la receta del Pututu.

Asunta explica que el secreto del Pututu radica en el maíz y el caldo de gallina. Para su preparación, se selecciona el maíz de mejor calidad, conocido como perlita. Este maíz se desgrana, pela, limpia y se muele hasta obtener una harina fina antes de ser cocido junto a la gallina.

La receta, aunque parece sencilla, es un proceso que requiere tiempo y dedicación. Las madres chiquitanas han ido transmitiendo este conocimiento a sus hijas, creando un lazo familiar que perdura en el tiempo. Asunta, la madre, destaca la importancia de esta herencia, ya que asegura que su madre, a pesar de haber fallecido joven, le dejó un legado invaluable.

La cocción del Pututu requiere un tiempo mínimo de tres horas a fuego medio, lo que implica constante atención para evitar que se pegue o se queme. Este proceso, como muchos aspectos de la cocina chiquitana, refleja la dedicación y el cariño que se pone en cada preparación.

Al caer la tarde en Concepción, la familia se reúne para compartir su comida, un momento que se convierte en una celebración de su identidad. En torno a la mesa, se disfrutan no solo del Pututu, sino de otros manjares locales, creando un ambiente de unión y calidez que caracteriza a los chiquitanos.