lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
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La anestesia general y sus secretos sobre la consciencia

A pesar de su uso extendido en cirugías, el funcionamiento de los anestésicos generales sigue siendo un enigma para la ciencia, revelando aspectos cruciales sobre la consciencia humana.

Por Paola Melgar · 25 de septiembre de 2026

Los anestésicos generales, aunque presentan diversas estructuras químicas, comparten un efecto común: interrumpen la comunicación neuronal en el cerebro, impidiendo la transmisión de señales entre las neuronas.

Desde su introducción en 1846, la anestesia general ha transformado la medicina, permitiendo a los pacientes someterse a cirugías sin estar conscientes del procedimiento. Cada año, se realizan más de 350 millones de operaciones bajo este tipo de anestesia, pero aún no se comprende del todo cómo logran inducir la inconsciencia.

Los anestésicos pueden clasificarse en varias categorías. Algunos actúan bloqueando el dolor, otros inducen somnolencia, pero los generales son únicos porque logran eliminar por completo la percepción del entorno, llevando a la inconsciencia total.

Imágenes por resonancia magnética (IRM) muestran una disminución de la actividad cerebral durante la anestesia. Sin embargo, se desconoce cómo se produce esta pérdida de consciencia y si requiere una desconexión total del cerebro o si ciertas áreas permanecen activas.

Investigaciones sobre el papel del tálamo y la corteza cerebral

El profesor Nick Franks, del Imperial College de Londres, ha destacado que el tálamo, que actúa como un centro de conexión en el cerebro, parece desactivarse antes que otras áreas durante la anestesia. Esto plantea la posibilidad de que los anestésicos afecten a los circuitos cerebrales vinculados al sueño.

Por otro lado, la corteza cerebral, que se asocia a funciones cognitivas y a la consciencia, también juega un papel crucial. Se ha observado que durante la anestesia, la comunicación entre regiones cerebrales se limita, sugiriendo que la consciencia podría depender de la coordinación entre diferentes áreas del cerebro.

Un fenómeno intrigante es la "conciencia accidental" durante la anestesia, donde aproximadamente uno de cada 15.000 pacientes puede recordar fragmentos de la cirugía. Esto ha llevado a considerar la existencia de un estado intermedio de consciencia, entre el sueño y la vigilia.

La investigación sobre estos estados de consciencia sigue siendo un área compleja. El neurocientífico Andrea Luppi ha encontrado que la actividad cerebral bajo anestesia se vuelve menos única, similar a la de otros primates, lo que sugiere que las áreas más afectadas son las más recientes en la evolución.

A medida que avanza la investigación, es evidente que la anestesia general no solo ofrece un medio para realizar intervenciones quirúrgicas, sino que también podría proporcionar claves fundamentales sobre la naturaleza de la consciencia humana.

"Si encuentra a alguien capaz de explicar cómo funciona la experiencia consciente, por favor avíseme. Me encantaría hablar con esa persona."

Así, aunque la anestesia general ha permitido avances significativos en la cirugía, su estudio sigue siendo esencial para desentrañar uno de los mayores misterios de la ciencia: la consciencia.