Elffy Albrecht Ibáñez, pionera del derecho y lucha social en Santa Cruz
Elffy Albrecht Ibáñez marcó un hito como la primera abogada de Santa Cruz y jugó un papel fundamental en la conquista de las regalías por hidrocarburos para su región.

Nacida el 10 de septiembre de 1914 en Santa Cruz de la Sierra, Elffy Albrecht Ibáñez fue una figura clave en la historia cruceña, famosa por su incansable lucha por las regalías del 11% derivadas de los hidrocarburos. Además de ser la primera mujer abogada de Santa Cruz, organizó a sus contemporáneas en lo que hoy se conoce como el Comité Cívico Femenino de la región.
Elffy era hija de Frank Albrecht, cónsul del Imperio Alemán, y su madre era Carlota Ibáñez Justiniano. Su formación académica tuvo lugar en Santa Cruz, La Paz y Sucre, donde desde temprana edad mostró gran entusiasmo por el estudio y la lectura de autores filosóficos destacados, como lo recuerda su hijo Carlos Glogau.
En la década de 1950, cuando las demandas por el 11% comenzaron a surgir con fuerza, ella se convirtió en una de las líderes del movimiento. Su compromiso la llevó a organizar un encuentro en la plaza Blacutt el 31 de octubre de 1957, donde se fundó la Unión Femenina Cruceñista, un hito en la organización de mujeres en Santa Cruz.
A finales de 1957, Elffy y un grupo de 75 mujeres llevaron su reclamo a un siguiente nivel al iniciar una huelga de hambre, una forma de protesta aún poco común en Bolivia. Aunque enfrentaron la represión, su determinación continuó siendo una fuerza movilizadora en la lucha por el derecho a las regalías.
La lucha por el 11% llevó a delegados cruceños hasta La Paz, donde buscaron negociar con el presidente para asegurar que los departamentos productores de hidrocarburos obtuvieran recursos para su desarrollo. Sin embargo, la situación política se tornó peligrosa para Elffy, quien se vio forzada a esconderse y, eventualmente, exiliarse debido a la persecución que sufrió.
Durante su exilio, que la llevó a Puerto Rico y luego a Perú, Elffy no abandonó su vocación. Regresó a Santa Cruz tras el exilio y se reencuentra con sus compañeras de lucha. En esta etapa, se graduó de la Universidad Gabriel René Moreno, consolidándose así como la primera mujer abogada de la región.
Elffy falleció en febrero de 1987, pero su legado perdura. Fue una abogada, maestra y una ferviente defensora de la educación como motor de cambio social. Su vida y obra siguen inspirando a nuevas generaciones a participar activamente en la construcción de una sociedad más justa y equitativa.