Frerking propone pacto nacional tras eliminación de subsidio al diésel
El presidente de Fexpocruz, Klaus Frerking, advierte sobre los impactos económicos de la eliminación del subsidio al diésel e insta a un pacto nacional para enfrentar los nuevos desafíos.

Klaus Frerking, líder de Fexpocruz, abordó en su discurso la situación económica actual de Bolivia, poniendo un énfasis particular en la decisión de eliminar la subvención al diésel, medida que considera transformadora para varios sectores.
El presidente de Fexpocruz mencionó que esta eliminación de subsidios implica un cambio significativo que impactará en los costos de producción, transporte, comercio e industria. "Bolivia no será la misma que conocimos", señaló Frerking.
Frerking advirtió que los sectores productivos y el transporte tendrán que lidiar con un aumento de costos que repercutirá en la economía familiar. "Habrá un incremento en los precios y una incertidumbre general".
El presidente de Fexpocruz consideró que la eliminación del subsidio debe ir acompañada de cambios que permitan al sector productivo competir en condiciones más favorables. Afirmó que no es justo solicitar a los productores que paguen precios internacionales sin eliminar las restricciones existentes.
Frerking también criticó las limitaciones para acceder a tecnologías modernas y la falta de seguridad jurídica que enfrentan las empresas, lo que dificulta la inversión y la exportación.
Ante los desafíos que presenta esta nueva realidad, Klaus Frerking propuso un "pacto nacional por la producción y el empleo". Sugirió que, tras la liberación del precio del diésel, es el momento de avanzar hacia una colaboración que transforme las dificultades en oportunidades de crecimiento.
Además, el presidente de Fexpocruz expuso cinco líneas de acción como parte de su propuesta, incluyendo la necesidad de un nuevo pacto fiscal que asegure una mayor participación de los gobiernos departamentales y municipales en la distribución de recursos.
Frerking enfatizó que la descentralización no debe ser vista como un intento de dividir al país, sino como un esfuerzo por acercar el Estado a las necesidades de la población boliviana.