Las razones detrás de la mayor incidencia de migrañas en mujeres
Las migrañas son un problema de salud que afecta a una de cada siete personas en el planeta, con un impacto notablemente mayor en las mujeres. Aquí se exploran las causas y posibles soluciones para mitigar este dolor incapacitante.

A nivel global, aproximadamente una de cada siete personas, lo que representa más de mil millones de individuos, sufre de migrañas, según la organización Migraine Trust. Esta afección neurológica resulta ser mucho más frecuente en mujeres, quienes tienen tres veces más probabilidades de padecer ataques de migraña que los hombres.
La migraña es una condición de origen genético que incrementa la sensibilidad del cerebro a diversos cambios. Aunque algunas personas portadoras de los genes relacionados con esta afección no experimentan episodios, otros pueden ver activadas estas vías cerebrales por factores externos.
Entre los desencadenantes comunes se encuentran los cambios hormonales, las variaciones en los niveles de azúcar en sangre, y el estrés, que juega un papel crucial en la aparición de ataques. Curiosamente, incluso períodos de calma tras el estrés pueden resultar en episodios de migraña, especialmente en el caso de las mujeres que suelen equilibrar múltiples responsabilidades.
Los cambios climatológicos, como la temperatura y la humedad, y ciertas condiciones médicas, como la anemia o trastornos tiroideos, también pueden contribuir a la aparición de migrañas. A medida que las niñas llegan a la pubertad y comienzan su ciclo menstrual, se observa un incremento en la frecuencia de migrañas en comparación con los niños.
Las fluctuaciones hormonales son un gran factor que dispara la migraña, especialmente antes de la menstruación debido a la caída de los niveles de estrógeno. Esta situación se intensifica durante la perimenopausia, donde los cambios hormonales son más drásticos, pero una vez superada esta etapa, muchas mujeres experimentan una disminución en la severidad y frecuencia de los ataques.
Los ataques de migraña se desarrollan en cuatro fases: la fase prodrómica, el aura, el dolor de cabeza y la fase posdrómica. Cada fase puede incluir síntomas diferentes, desde cambios de humor y energía hasta dolor intenso y náuseas.
Para el tratamiento de las migrañas, es crucial actuar de manera temprana con medicación adecuada y evitar esperar demasiado para ver si el episodio se agrava. Además, llevar un registro de los posibles desencadenantes y mantener hábitos de vida saludables puede ayudar a controlar la frecuencia de los ataques.
Finalmente, hay opciones de tratamiento que incluyen medicamentos específicos, terapias hormonales y alternativas complementarias como la acupuntura y el yoga. Es fundamental que las pacientes se mantengan informadas y consulten con sus médicos para determinar las mejores estrategias para su situación particular.