Tuto Quiroga cuestiona informes chilenos sobre las maderas y solicita acción gubernamental
El ex presidente Jorge Tuto Quiroga presentó informes de expertos que contradicen las acusaciones de Chile sobre las maderas bolivianas, instando al Gobierno a defender la reputación nacional.

Jorge Tuto Quiroga, ex presidente de Bolivia, presentó recientemente informes elaborados por dos antiguos expertos de la DEA, James Craig Kuykendall y Scott Richard Oulton, que descalifican las afirmaciones chilenas sobre un decomiso de madera supuestamente contaminada con cocaína. Quiroga instó al actual Gobierno boliviano a tomar medidas para contrarrestar el daño a la imagen de los exportadores bolivianos.
En su intervención, Quiroga solicitó al presidente Rodrigo Paz que no minimice el asunto y actúe para rectificar el estigma que se ha levantado en torno a los exportadores bolivianos. Manifestó que el incidente, que comenzó con un operativo en junio, no puede ser ignorado, ya que se ha tratado de un evento significativo que afectó la reputación de Bolivia.
El 8 de junio, Chile anunció la incautación de 1.080 toneladas de madera en puertos como Arica, Valparaíso y San Antonio, acusando que estas cargamentos estaban impregnados de cocaína. Sin embargo, más de tres meses después, no se han presentado resultados concluyentes de las pruebas que respaldaron estas afirmaciones.
Quiroga argumenta que es responsabilidad del estado chileno reparar los daños ocasionados, ya que el operativo fue llevado a cabo con un despliegue significativo de autoridades, incluyendo el ministro de Seguridad y representantes de la Armada y la Policía Aduanera. El exmandatario criticó la falta de explicaciones por parte del gobierno chileno tras las acusaciones iniciales.
En cuanto a los informes presentados, Kuykendall sostiene que las pruebas iniciales no coinciden con los resultados de laboratorio, sugiriendo que no hay evidencia suficiente para asegurar que las maderas estaban contaminadas. Por su parte, Oulton declara que las pruebas de los laboratorios chilenos no respaldan la afirmación de contaminación a los niveles denunciados.