jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Acuerdo vial entre Bolivia y Mato Grosso genera expectativa en Brasil

Un importante pacto de cooperación para la construcción de un nuevo corredor vial fue firmado en San Ignacio de Velasco, destacando su relevancia para la integración sudamericana.

Por Ariel Dorado · 3 de agosto de 2026

La atención de los medios brasileños se ha centrado en un acuerdo estratégico que busca potenciar la integración comercial y logística entre Bolivia y Brasil. El canal Globo de Brasil reportó sobre la firma del convenio en San Ignacio de Velasco, que también celebró su 278 aniversario, convirtiéndose en el punto neurálgico de este nuevo corredor vial internacional.

La ceremonia reunió a diversas autoridades, empresarios y líderes del sector agronegocio de ambos países. El presidente Rodrigo Paz estuvo presente y formalizó el acuerdo de cooperación con representantes brasileños, marcando el inicio de un proyecto que promete transformar las rutas comerciales en la región.

Este proyecto incluye la construcción de un tramo de 129 kilómetros que conectará San Ignacio de Velasco con Vila Bela de Santísima Trinidad en Mato Grosso, Brasil. Las obras en el lado brasileño ya han comenzado, estableciendo una infraestructura que facilitará el comercio regional.

Uno de los principales beneficios de esta nueva ruta es el acceso más rápido al Océano Atlántico para Bolivia a través de Porto Velho, lo que permitirá una salida más eficiente para sus productos. A su vez, Brasil podrá utilizar esta ruta para llevar sus mercancías hacia los puertos chilenos de Arica e Iquique, reduciendo considerablemente las distancias existentes. Según Pedro Lacerda, presidente del Comité de Integración Bolivia-Brasil, esta conexión permitirá acortar casi 2.000 kilómetros en comparación con otros corredores actuales.

Además, la ruta contará con un moderno puesto aduanero que facilitará el intercambio comercial y contribuirá al desarrollo económico de la región.

El impacto de esta obra se extenderá a sectores fundamentales de la producción y transporte en Bolivia y Brasil. Los productores de Mato Grosso podrán acceder a urea boliviana, un fertilizante muy demandado, lo que les permitirá reducir costos al evitar las importaciones desde Ucrania. Por otro lado, los camiones bolivianos que transporten mercancías hacia el Atlántico podrán regresar cargados de soya brasileña, optimizando la logística entre ambos países.

Eraí Maggi Scheffer, un empresario destacado en la producción de soya, afirmó que este proyecto mejorará significativamente los costos de transporte. Para el sector transportista, que ha enfrentado numerosos desafíos, este acuerdo representa un avance histórico. José Jair Barros dos Santos, un transportista con 15 años de experiencia, compartió su entusiasmo por el cambio: "Antes el acceso era complicado, pero ahora estamos presenciando un sueño hecho realidad".

Cristian Méndez, Subgobernador de la Provincia José Miguel de Velasco, también destacó la importancia de este proyecto desde una perspectiva geopolítica, subrayando que permitirá a la región consolidarse como un eje estratégico para la distribución de carga entre el Atlántico y el Pacífico.