Velasco apoya la eliminación de la subvención al diésel
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, respalda la decisión del presidente Rodrigo Paz de quitar la subvención al diésel, destacando la necesidad de enfrentar problemas económicos estructurales en el país.

El gobernador Juan Pablo Velasco mostró su apoyo a la reciente decisión del presidente Rodrigo Paz de eliminar la subvención al diésel. Según Velasco, esta medida es necesaria para afrontar los problemas que ha generado durante años el sistema de precios subsidiados.
En sus declaraciones a través de redes sociales, Velasco subrayó que gobernar implica tomar decisiones difíciles, aunque estas puedan desagradar a ciertos sectores de la población. Aseguró que es fundamental analizar los efectos de estas decisiones en el mediano y largo plazo.
El gobernador cuestionó el modelo actual en el que el Estado adquiere combustibles a precios elevados y los vende a precios inferiores. Velasco afirmó que este mecanismo ha generado presión sobre las finanzas públicas y ha impactado negativamente en la economía de los bolivianos, provocando escasez e inflación.
La postura de Velasco se dio a conocer tras el anuncio del presidente Paz, quien confirmó que el diésel se venderá a un precio que reflejará el costo internacional, ajustándose a las cotizaciones externas. Esta medida, según el mandatario, busca reducir el elevado costo que representaba la subvención para el Estado, además de abordar problemas de abastecimiento y contrabando.
Velasco también enfatizó la importancia de implementar mecanismos que mitiguen el impacto de la eliminación de la subvención en el costo de vida, sugiriendo un enfoque que priorice la asistencia a los sectores más vulnerables. Su propuesta incluye mantener un apoyo focalizado al transporte público en lugar de una subvención generalizada.
El gobernador propuso utilizar tecnología para identificar a los beneficiarios de este apoyo y así evitar que recursos públicos sean desviados a quienes no lo necesitan. Esta estrategia busca garantizar que la eliminación de la subvención no afecte desproporcionadamente a quienes dependen del transporte público.
Finalmente, Velasco señaló que esta eliminación representa una reforma estructural que requiere una implementación ordenada y transparente, con el objetivo de minimizar el impacto negativo en las familias bolivianas. Afirmó que todas las decisiones económicas deben estar orientadas a solucionar problemas actuales y promover una mayor sostenibilidad en el país.
La eliminación de la subvención al diésel abre un nuevo capítulo en la política de precios de combustibles en Bolivia, y el Gobierno se enfrenta al reto de implementar las medidas de apoyo necesarias para mitigar los efectos en los sectores productivos y en los hogares.