Careaga responde a Aguirre y defiende el aporte de otras regiones
Ángel Careaga, director general de Salamandra, contestó con ironía a la vicegobernadora de Santa Cruz, Paola Aguirre, sobre el gasto de Mi Teleférico y destacó la contribución de otros departamentos como Potosí, La Paz y Oruro.

El director general de Salamandra, Ángel Careaga, contestó irónicamente a las declaraciones de la vicegobernadora de Santa Cruz, Paola Aguirre, quien había criticado el gasto estatal asignado a Mi Teleférico y afirmado que Santa Cruz es el principal generador de recursos tributarios en el país. Careaga expresó: “¡Gracias, vicegobernadora Aguirre!”, sugiriendo una interpretación diferente sobre cómo se distribuyen los fondos públicos.
Aguirre había mencionado que el funcionamiento de Mi Teleférico requiere una subvención anual cercana a los Bs 2.100 millones, sugiriendo que este monto podría llegar hasta Bs 2.400 millones. También criticó el costo del pasaje, proponiendo que debería ser de Bs 6 en lugar de Bs 3 y cuestionó por qué este gasto lo asumen todos los bolivianos, especialmente los cruceños.
No obstante, desde la empresa Mi Teleférico se rechazó la idea de recibir subsidios estatales para su operación. Su gerente ejecutivo, Christian Rojas, explicó que los ingresos provienen de pasajes, parqueos, espacios comerciales y publicidad, y que, al cierre del año anterior, la empresa reportó un superávit aproximado de Bs 10 millones.
Este debate también ha puesto de manifiesto diferentes interpretaciones sobre las cifras. Un análisis reciente sugiere que los Bs 2.100 millones mencionados por Aguirre representan pérdidas acumuladas debidas a la operación y depreciación de activos durante varios años, en lugar de ser una transferencia directa del Tesoro Nacional para el mantenimiento del servicio. La distinción entre estos dos conceptos es crucial para entender los recursos públicos que realmente recibe Mi Teleférico.
En este contexto, Careaga busca cuestionar la percepción de que Santa Cruz es el único departamento que sostiene financieramente al resto del país, reconociendo también el aporte de regiones como Potosí, La Paz y Oruro. Esta controversia reabre el debate sobre el aporte y la distribución de la inversión pública en Bolivia, enfocándose en cuánto contribuye cada departamento y cuánto recibe a cambio.