Carmelo Antelo enfrentará a la Comisión de Ética por polémico audio
El asambleísta de Yacuma es objeto de una denuncia tras la difusión de un audio donde utiliza términos descalificativos hacia autoridades y colegas. La controversia surge en un contexto de debate sobre el presupuesto departamental.

La Asamblea Legislativa Departamental del Beni decidió remitir el caso del asambleísta Carmelo Antelo Iriarte a la Comisión de Ética, tras la aparición de un audio en el que lanza epítetos como “adulones”, “chupamazos” y “traicioneros” a otros funcionarios. Antelo, quien ocupa su cargo tras las elecciones subnacionales de 2026, ahora deberá enfrentar esta situación ante la instancia correspondiente.
El audio, que se hizo viral en redes sociales y plataformas de mensajería, se enmarca en un clima de tensión por la aprobación del Plan Operativo Anual (POA) del departamento. Antes de la difusión, Antelo había criticado la asignación presupuestaria, desafiando al gobernador del Beni a un debate sobre los recursos destinados a las provincias, que según él, son insuficientes y amenazan la fiscalización.
La denuncia fue impulsada por la asambleísta Mariana Yasuko Espinoza, quien expresó su indignación por el contenido del audio, asegurando que tuvo repercusiones en su vida personal, incluyendo insultos y hostigamientos hacia su familia. Relató que su hija también sufrió agresiones verbales tras la divulgación del material.
Desde el mismo bloque, la asambleísta María Fernanda Antelo Arteaga manifestó su descontento, mencionando que su hijo había sido objeto de burlas en su entorno escolar por los comentarios realizados por Antelo. Por otro lado, el asambleísta Hugo Vargas Limalobo, representante de Mamoré, criticó el lenguaje pero pidió que se considere el contexto del conflicto político relacionado al presupuesto.
La decisión de remitir el caso a la Comisión de Ética implica que este organismo evaluará la denuncia, el contenido del audio y los antecedentes de la situación, con el fin de determinar si se impondrán sanciones según lo establecido en el reglamento interno de la Asamblea. Este conflicto refleja no solo una disputa sobre el presupuesto departamental, sino también la tensión en la comunicación entre autoridades electas.