jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Sociedad

El motivo del cansancio vespertino tras el almuerzo

El cansancio que experimentamos a media tarde no se debe únicamente a lo que comemos, sino a una combinación de factores biológicos que influyen en nuestro nivel de energía.

Por Mariela Terceros · 16 de septiembre de 2026

Al regresar de un almuerzo sustancioso, muchas personas sienten una fuerte necesidad de descansar. Este fenómeno, conocido como el "bajón de la tarde", es una realidad común que puede estar ligada a varios factores biológicos y no solo a la comida consumida.

La sensación de sueño que empieza alrededor de las 3 de la tarde ocurre debido a la acumulación de adenosina en el cerebro, un compuesto que regula el ciclo de sueño y vigilia. A medida que estamos despiertos, esta sustancia se acumula y aumenta nuestra necesidad de dormir, conocida como "presión de sueño".

A pesar de que la presión de sueño aumenta, el reloj circadiano también juega un papel crucial. Este sistema regula nuestro estado de alerta a lo largo del día, pero durante la primera tarde, la alerta tiende a disminuir, lo que facilita la sensación de cansancio.

El tipo y cantidad de alimentos consumidos también pueden influir en la somnolencia. Si bien un almuerzo abundante puede agravar esta sensación, no se ha encontrado evidencia concluyente sobre si un grupo específico de alimentos es el responsable de causar mayor cansancio.

Investigaciones sugieren que la somnolencia post-almuerzo puede ser diferente a la causada por la falta de sueño. Un estudio señala que después de comer, se presenta un cambio en la actividad cerebral que puede hacer que las personas se sientan más lentas y menos alertas, a diferencia de lo que ocurre cuando realmente no se ha dormido lo suficiente.

Aunque muchos optan por tomar café para contrarrestar el cansancio, esta no es la solución más efectiva. La cafeína bloquea temporalmente los receptores de adenosina, pero no reemplaza la necesidad de dormir, y su consumo puede incluso interferir con el sueño nocturno si se consume tarde en el día.

Para combatir el bajón vespertino, es recomendable aprovechar la luz natural, ya que esta puede mejorar notablemente la alerta y la memoria. Alternativamente, una breve siesta de 10 a 20 minutos puede ser beneficiosa para revitalizarse sin incurrir en la inercia del sueño que provoca despertarse de un sueño profundo.

En conclusión, la caída de energía en las tardes es un fenómeno natural y no necesariamente indica falta de motivación. Comprender estos ritmos biológicos puede ayudarnos a gestionar mejor nuestra productividad a lo largo del día.