jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Bolivia inicia pruebas para aumentar su producción de gas y combustibles

La prueba del pozo Montecristo-9 busca incrementar un 13% la producción de gas natural y un 40% en combustibles líquidos. El proyecto está avalado por una inversión significativa y tecnología avanzada.

Por Gabriela Landívar · 16 de septiembre de 2026

Este martes, Bolivia comenzó las pruebas de producción en el pozo Montecristo-9 (MTC-9), ubicado en la región de Santa Cruz. El objetivo es elevar la producción de gas natural en un 13% y de combustibles líquidos en un 40%, utilizando tecnología de punta.

El anuncio se realizó en Okinawa, a 111 kilómetros de la ciudad capital de Santa Cruz, con la presencia del presidente Rodrigo Paz, el ministro de Hidrocarburos Marcelo Blanco y el presidente de YPFB, Sebastián Daroca.

Durante su discurso, el presidente Paz destacó que el pozo MTC-9 es un "desarrollo piloto" que representa una modernización completa. Además, mencionó que se prevé una inversión futura de 1.600 millones de dólares, que podría resultar en la creación de más de 90 campos adicionales.

Paz comparó la geografía de Okinawa con la de Vaca Muerta en Argentina, conocida por sus reservas de hidrocarburos no convencionales. También enfatizó que las inversiones en MTC-9 provienen de créditos internacionales que se destinarán a proyectos e infraestructuras, con la expectativa de que los ingresos de la producción de hidrocarburos cubran estos costos.

Sebastián Daroca, presidente de YPFB, explicó que el pozo MTC-9 se ubica en un reservorio de baja permeabilidad, lo que requiere tecnología de estimulación hidráulica para poder evaluar su potencial completo. Este trabajo ha estado en marcha desde el 14 de agosto, llevando a cabo un proceso gradual que ha mostrado resultados prometedores.

Desde 2024, el abastecimiento de combustibles en Bolivia ha enfrentado irregularidades, evidenciadas por las largas filas de vehículos en las gasolineras, donde los conductores esperan horas o incluso días para llenar sus tanques. Actualmente, el país importa el 60% de su gasolina y el 95% del diésel consumido, generando un gasto semanal aproximado de noventa millones de dólares.

Desde que asumió el cargo en noviembre, el gobierno de Paz ha lidiado con altibajos en el suministro de combustibles. Entre mayo y junio, las protestas sociales provocaron bloqueos de carreteras, pero en las últimas semanas, la situación en las estaciones de servicio ha vuelto a ser crítica con largas filas de espera.

En los últimos años, Bolivia ha pasado de ser un país con récords en producción y exportación de gas natural a enfrentar un declive en esta actividad, aumentando su dependencia de las importaciones de hidrocarburos.