Preocupación por el futuro de 143 guardaparques en Bolivia
La amenaza del despido de 143 guardaparques ha generado un amplio rechazo entre organizaciones de conservación y defensores del medio ambiente, quienes advierten sobre los riesgos que esto representa para las áreas protegidas del país.

La situación de 143 guardaparques del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP) ha desatado una ola de preocupación entre diversas organizaciones ambientales y grupos de conservación. La instrucción de presentar sus cargos a disposición ha sido calificada como un "despido encubierto", lo que, según críticos, podría dejar a varias áreas protegidas del país sin la adecuada vigilancia.
La Asociación Boliviana de Guardaparques y Agentes de Conservación (ABOLAC) ha expresado su rechazo a esta medida y ha alertado sobre las graves consecuencias que podría acarrear la reducción del personal encargado de proteger los parques nacionales. En paralelo, la Defensoría del Pueblo ha solicitado explicaciones al ministro correspondiente, mientras que una diputada anunció su intención de promover acciones legislativas en respuesta a esta situación.
Según lo manifestado en redes sociales, los guardaparques desempeñan su labor en condiciones difíciles, y su posible despido facilitaría actividades ilícitas como la caza furtiva, incendios forestales y la explotación ilegal de recursos naturales. Sin embargo, hasta el momento no se ha presentado evidencia concreta que respalde la afirmación de que el Gobierno busca despedir a estos trabajadores para habilitar tales acciones ilegales.
A pesar de las inquietudes planteadas, el Gobierno ha declarado que no se llevarán a cabo despidos de guardaparques. La administración pública indica que la instrucción de poner los cargos a disposición afecta a aproximadamente 1.200 funcionarios y que se llevará a cabo una evaluación para decidir su continuidad. Esta versión oficial contrasta con la interpretación de los trabajadores y organizaciones, quienes consideran que esta medida podría resultar en despidos efectivos.
Los guardaparques han advertido que una disminución en su número podría dejar a las áreas protegidas más vulnerables ante la presión de cazadores, traficantes y explotadores de recursos naturales. La situación exige atención inmediata para garantizar la protección de los espacios naturales en Bolivia.
Reacción de los actores involucrados
Diversas organizaciones y figuras políticas han comenzado a movilizarse en defensa de los guardaparques, resaltando la importancia de mantener un equipo robusto para la conservación. La presión social y política podría ser clave para revertir la situación y asegurar la protección de las áreas naturales del país.