Incremento de la violencia: tres homicidios en menos de un día
En apenas 24 horas, se registraron tres asesinatos en Santa Cruz y Beni, lo que eleva a 43 el total de muertes por ataques armados en Bolivia durante el 2026, según cifras de EL DEBER.

La violencia armada en Bolivia se agudiza, con tres nuevos asesinatos ocurridos en Santa Cruz y Beni en un periodo de menos de un día. Este alarmante incremento ha elevado la cifra total de muertes relacionadas con ataques armados a 43 en lo que va del 2026.
Los homicidios más recientes ocurrieron en San Ignacio de Velasco, donde fueron asesinados Gabriel Posiabo Fernández, de 22 años, y Rodrigo Oliveira Zeballos, de 36. Según reportes, un grupo de seis hombres encapuchados irrumpió en la casa de Posiabo, maniatando a sus padres y exigiendo información sobre una persona conocida como 'Camacho', así como sobre un supuesto cargamento de drogas.
Después de confirmar la identidad del joven mediante una videollamada, los atacantes le dispararon. Las investigaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) encontraron en la escena 21 casquillos de calibre 9 milímetros, lo que sugiere una ejecución planificada.
El comandante de la Policía Departamental, Edson Fernández, indicó que una de las líneas de investigación podría vincular a las víctimas con el narcotráfico y el Primer Comando de la Capital (PCC), aunque esta información aún debe confirmarse. También se analiza si el asesinato de Oliveira Zeballos, hermano del presidente de la Asociación de Ganaderos de San Ignacio, está relacionado con el caso de Posiabo.
En Trinidad, otro homicidio se reportó en el condominio Volmet, donde un hombre fue asesinado a tiros. Esta víctima, que no portaba documentos, aún no ha sido identificada y se considera que podría ser de nacionalidad brasileña, aunque esta información requiere verificación.
Según el balance de EL DEBER, Santa Cruz lidera las estadísticas con 26 muertes, seguido por Cochabamba con cinco, Beni con cuatro, Tarija con tres y Pando con dos. Las investigaciones continúan para establecer conexiones entre estos crímenes y redes de narcotráfico, mientras la comunidad se mantiene en alerta ante el aumento de la violencia armada.