El costo del diésel importado podría superar los Bs 20 por litro en Bolivia
Los gastos adicionales en transporte, logística y comercialización elevan el precio del diésel importado, que ronda entre los Bs 19,30 y Bs 20 por litro, según la estimación de un empresario del sector.

El precio del diésel importado en Bolivia no se limita al costo del combustible en el país de origen. Este costo se incrementa significativamente debido a una serie de gastos, tales como transporte, seguros, logística, almacenamiento, impuestos y comercialización. Misael Gemio Jordan, gerente de Latigidconst SRL, explica cómo se estructura este precio.
Actualmente, el precio de compra del diésel en el exterior oscila entre $us 1,30 y $us 1,35 por litro. Sin embargo, este costo inicial no es el mismo que el que llega a Bolivia, ya que se deben considerar diversos gastos adicionales.
Una vez adquirido el combustible, el importador debe asumir los costos de transporte, que varían según la distancia y las condiciones logísticas. Estos gastos suelen elevar el precio del diésel hasta aproximadamente $us 1,45 por litro al llegar a Bolivia.
El proceso de comercialización también incide en el costo final. Después de que el combustible es almacenado, se deben incluir el IVA y el margen del importador, lo que puede llevar el precio a un rango de Bs 19,30 a Bs 20 por litro.
Además, Gemio enfatiza que los costos no son estáticos. Existen variaciones en el precio del combustible entre diferentes países, lo que puede afectar la oferta y la competitividad en el mercado boliviano. Por ejemplo, puede haber momentos en que el diésel en Chile sea más barato que en Paraguay, pero esta situación puede cambiar rápidamente.
Gemio también menciona que las empresas importadoras dependen en gran medida de traders regionales para acceder a grandes volúmenes de combustible. Esto les impide obtener precios más competitivos, ya que para ello tendrían que manejar cantidades considerablemente mayores.
Finalmente, el empresario señala la necesidad de que Bolivia evalúe el costo de mantener precios subsidiados en contraste con los precios reales en el mercado internacional, para así poder tomar decisiones informadas sobre la política de combustibles.