Continúan las largas esperas por diésel en Santa Cruz y La Paz
Con el inicio de agosto, los chóferes en Santa Cruz y La Paz enfrentan días de espera para abastecerse de diésel, lo que afecta su actividad diaria y sus ingresos.

El primer día de agosto, mes en el que se celebra la independencia de Bolivia, ha traído consigo la persistencia de extensas filas en las estaciones de servicio por diésel. En Santa Cruz y La Paz, muchos chóferes de buses y camiones han tenido que dormir en sus vehículos mientras esperan entre 48 a 72 horas para cargar combustible.
En Santa Cruz, específicamente en la zona de Polanco, cercana a la terminal Bimodal, se reportaron largas filas desde muy temprano. Los conductores han expresado su frustración, indicando que la situación se ha vuelto insostenible. "Pasamos entre dos y tres días en la espera para cargar", comentaron algunos de ellos, quienes optan por pernoctar en sus unidades para no perder su turno.
Por otro lado, en La Paz, las filas se formaron desde las 6:30 de la mañana en la avenida Perú y la bajada de la avenida Montes, donde el transporte pesado ocupa gran parte de la vía. Se estima que más de 120 buses se encuentran a la espera de diésel en una estación ubicada en la esquina de Pando, con la fila extendiéndose hasta el puente de la cervecería y alcanzando la calle Uruguay.
La mayoría de los vehículos en espera son camiones y buses de transporte interdepartamental, que llevan carga y encomiendas a diversas regiones del país. Los chóferes informan que la escasez de suministro ha disminuido significativamente sus viajes, afectando así sus ingresos. Además, deben lidiar con las bajas temperaturas que se sienten especialmente en las primeras horas del día.
El presidente Rodrigo Paz tiene programado presentar un informe al país el 6 de agosto durante una sesión de honor en Sucre, capital de Bolivia.