El Gobierno implementará ajustes para controlar el gasto público
A través de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el Estado boliviano busca reducir el déficit fiscal hasta un 3,8% del PIB para el año 2028, lo que incluye cambios significativos en subsidios y salarios.

El Gobierno de Bolivia está implementando un plan de ajuste fiscal en colaboración con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el objetivo de recortar el déficit fiscal. Este déficit se proyecta que se reduzca al 3,8% del Producto Interno Bruto (PIB) hacia el año 2028.
Entre las medidas más destacadas se incluye la eliminación gradual de los subsidios a los combustibles, así como un control más estricto del crecimiento de los salarios en el sector público. El Gobierno también tiene la intención de posponer o cancelar proyectos de inversión considerados de baja prioridad.
Aspectos Clave del Plan de Ajuste
- Eliminación de la subvención a los combustibles, lo que afectará los precios finales a los consumidores.
- Restricción en las nuevas contrataciones en el sector público y control del crecimiento de la masa salarial.
- Reordenamiento de la inversión pública, con énfasis en proyectos prioritarios.
El ministro de Economía, Christian Morales, mencionó que este programa de 36 meses está diseñado para ofrecer mayor estabilidad financiera al país. Las nuevas medidas se ejecutarán dentro del marco del acuerdo establecido con el FMI.
Para mitigar el impacto sobre los sectores más vulnerables de la población debido a la eliminación de los subsidios, el Gobierno planea fortalecer programas de protección social.
Asimismo, se prevé realizar una evaluación de la gestión de inversión pública con el apoyo del FMI, buscando mejorar la planificación y la eficiencia en el uso de recursos destinados a obras públicas.