Paz se pronuncia tras la Asamblea de la Cruceñidad, abogando por el desarrollo productivo
El presidente Rodrigo Paz expresó su apoyo a las demandas de la Asamblea de la Cruceñidad, pero instó a evitar acciones que obstaculicen el progreso de Santa Cruz.

El presidente Rodrigo Paz manifestó su acuerdo con varias propuestas formuladas en la reciente Asamblea de la Cruceñidad. No obstante, estableció que es fundamental que Santa Cruz mantenga un enfoque productivo y que se evite caer en la "lógica del bloqueo" que podría perjudicar el desarrollo de la región.
Paz hizo estas declaraciones desde San José de Chiquitos, después de que la mencionada Asamblea aprobara una resolución que exige al Gobierno nacional atender diversas demandas antes del 10 de octubre. Entre estas demandas se encuentran la devolución de competencias a las regiones, la implementación de un presupuesto equitativo en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2027, así como reformas en el manejo de los combustibles.
El mandatario resaltó que Santa Cruz ha evolucionado más allá de ser únicamente una región con oportunidades, y ahora debe proyectarse como un punto clave para que Bolivia se inserte en el mercado global. En este sentido, enfatizó que el crecimiento de Santa Cruz debería ser parte de un proyecto nacional más amplio.
Críticas al modelo centralista y demandas de la Asamblea
La resolución de la Asamblea de la Cruceñidad cuestiona el modelo económico y político centralista, al cual califica de "colapsado". Este colapso, según los asambleístas, ha derivado en problemas como la escasez de combustibles y la falta de divisas, afectando la seguridad alimentaria, la salud y la economía en general.
Respecto a los combustibles, la Asamblea demandó la liberación de su importación y distribución, así como la eliminación de impuestos para bajar los precios. También se propuso romper el monopolio de YPFB y fomentar con urgencia la producción de biocombustibles, como el etanol y la explotación de yacimientos petroleros.
El presidente Paz, por su parte, subrayó la importancia de que Bolivia sea capaz de producir sus propios combustibles, destacando que las refinerías del país pueden satisfacer parte de la demanda nacional. Además, reiteró que las coincidencias con Santa Cruz deben traducirse en obras y en un incremento de la producción.