El Hospital Oncológico de Santa Cruz enfrenta una crisis severa
El director del centro de salud, doctor Diego Montenegro, advirtió sobre la grave situación que sufren los pacientes con cáncer debido a la escasez de recursos y prolongadas listas de espera.

Diego Montenegro, director del Hospital Oncológico de Santa Cruz, describió la situación del centro de atención como "peor que crítica". Este panorama no solo se limita a la falta de medicamentos, sino que también se agravó por la carencia de personal, camas, infraestructura y equipamiento.
Montenegro mencionó que las listas de espera para recibir tratamientos como cirugías, quimioterapia y radioterapia han alcanzado hasta cuatro meses, lo que representa un riesgo considerable para los pacientes con cáncer.
El director del hospital enfatizó que, además de los medicamentos, es fundamental contar con el personal adecuado. Actualmente, hay un déficit de más de 266 ítems, lo que limita gravemente la capacidad de atención del hospital.
Montenegro también destacó que el área quirúrgica está completamente saturada. A esto se suma la inoperatividad del único acelerador lineal del hospital, esencial para la radioterapia, que lleva sin funcionar desde febrero. La reparación de este equipo podría costar alrededor de 3 millones de bolivianos.
El hospital solo cuenta con 73 camas para pacientes adultos y pediátricos, y en el área de terapia intensiva, solo hay tres camas operativas por la falta de personal especializado. Esta situación limita aún más las intervenciones quirúrgicas complejas, ya que los pacientes requieren ser atendidos en terapia intensiva después de la operación.
Además, el hospital atiende diariamente entre 75 y 80 tratamientos de quimioterapia, aunque la falta de infraestructura y espacio se convierte en un obstáculo crítico para ofrecer atención adecuada, sin que esto comprometa la calidad de los tratamientos.
Montenegro también advirtió sobre los altos costos de los tratamientos oncológicos. La radioterapia, a pesar de ser parcialmente cubierta por el SUS, puede costar hasta 38.000 bolivianos por paciente, mientras que algunos medicamentos pueden alcanzar hasta 40.000 bolivianos, lo que representa una carga significativa para los pacientes y sus familias.
Ante esta crisis, el director mencionó que se planea construir un nuevo Hospital Oncológico que podría albergar entre 300 y 400 camas, aunque la realización de este proyecto podría tardar hasta cinco años. Mientras tanto, los pacientes requieren ser derivados a otros centros, que también están sobrecargados.