jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Policial

Nuevo comandante de la Policía promete combatir la corrupción

Adrián Javier Álvarez asume el cargo de comandante general interino y establece como prioridad la lucha contra la corrupción en la institución policial.

Por Paola Melgar · 10 de septiembre de 2026

La Policía Boliviana inicia un nuevo capítulo con la llegada de Adrián Javier Álvarez Arismendi como comandante general interino, quien sustituye a Mirko Sokol. Este cambio se oficializó el 31 de agosto, cuando el presidente Rodrigo Paz tomó juramento a las nuevas autoridades policiales, que también incluyen a Roger Roca Saavedra como subcomandante general y Franz Williams Cabrera Quispe como inspector general.

Álvarez, quien anteriormente se desempeñó como director nacional de Tecnologías y Telemática y comandante de la Policía en El Alto, destacó que su principal enfoque será la erradicación de la corrupción dentro de la Policía. Además, buscará implementar protocolos de control más estrictos y abogar por una mayor transparencia en la asignación de cargos, priorizando la meritocracia sobre las influencias personales.

El nuevo comandante también destacó la importancia de modernizar la institución a través de la incorporación de tecnología, incluyendo el uso de drones para mejorar el patrullaje en todos los departamentos del país. Asimismo, se comprometió a reforzar la inteligencia criminal para combatir el narcotráfico y otros delitos graves, como el crimen organizado y la trata de personas.

El respaldo a esta nueva gestión proviene del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien enfatizó que la honestidad y la integridad deben ser pilares fundamentales en la actuación de la Policía. La renovación del Alto Mando llega en un momento crítico en que el Gobierno busca profesionalizar y fortalecer la institucionalización de la Policía Boliviana.

El nuevo equipo tiene el reto de demostrar que esta renovación va más allá de un simple cambio de nombres, buscando una transformación real y efectiva dentro de la Policía, que se traduzca en un mejor servicio a la ciudadanía y en una lucha genuina contra la corrupción.