El técnico de Guabirá señala la falta de contundencia como principal problema
Leonardo Égüez analiza la difícil situación del equipo y asegura que la identidad de juego se mantiene a pesar de los recientes resultados negativos.

Guabirá enfrenta una etapa complicada en el torneo, con el equipo bajo la dirección de Leonardo Égüez sumido en una serie de resultados desfavorables. La situación en la tabla de posiciones se ha vuelto crítica, lo que ha llevado tanto al entrenador como a los jugadores a buscar la forma de recuperar la calma y mejorar su rendimiento.
Tras la derrota frente a Oriente Petrolero, un equipo que presentó en su mayoría a jugadores jóvenes, Égüez defendió a sus jugadores y destacó que el principal problema radica en la falta de efectividad en el ataque.
Cuando ganamos 11 partidos seguidos, no éramos el Manchester City ni el Barcelona; éramos Guabirá y estábamos atravesando un buen momento. Lamentablemente, no supimos sostener esa realidad. Ahora que estamos pasando una mala racha, no somos los peores del campeonato.
El entrenador recalcó que el equipo todavía posee una identidad de juego y manifestó que su mayor preocupación sería ver a un plantel que deje de intentar hacer lo que se plantea en cada partido.
"Yo me iría preocupado si mi equipo no jugara a lo que yo quiero. Lo que nos está faltando es convertir", comentó Égüez, quien también se refirió a la posibilidad de que los malos resultados afecten su continuidad en el cargo.
El técnico enfatizó que no atribuye la situación a la suerte, sino más bien a la incapacidad de resolver en momentos clave, como en el último pase o en la definición. A su juicio, la ansiedad por querer ganar y la fatiga están influyendo en el desempeño del equipo, aunque resaltó la importancia de construir una base sólida para que los resultados positivos lleguen con el tiempo.
A pesar de los desafíos, Égüez valoró la dedicación de sus jugadores y destacó que el esfuerzo colectivo es un punto a resaltar durante este crítico momento.