jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Política

Decreto Supremo 5701 refuerza el papel de YPFB en el sector energético

El vocero del Gobierno destaca el impacto del nuevo decreto que permite a YPFB procesar combustibles en Bolivia, aumentando así el suministro para Santa Cruz.

Por Paola Melgar · 9 de septiembre de 2026

José Luis Gálvez, vocero presidencial, declaró que el Decreto Supremo 5701 restituye a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) su función principal, enfocándose en el procesamiento interno de combustibles. Aseguró que esto es fundamental para garantizar la producción local de gasolina, diésel y gas.

Gálvez enfatizó que la nueva normativa representa una solución estructural a la escasez de combustibles. Explicó que el decreto permite la importación de crudo, lo que habilitará a las refinerías bolivianas a reanudar el procesamiento de este recurso y, en consecuencia, a ofrecer productos derivados en el mercado nacional.

El vocero también mencionó la participación del presidente Rodrigo Paz en un evento en Cochabamba, donde se discutió sobre la reactivación de los campos de hidrocarburos, lo que se alinea con el objetivo de autoabastecimiento energético en el país.

El 21 de noviembre, el Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5701, que permite de forma excepcional a las refinerías importar petróleo crudo, procesarlo en el país y comercializar los productos resultantes. Esta medida busca optimizar la capacidad de refinación existente y disminuir la dependencia de combustibles importados.

Entre las principales disposiciones del decreto, se establece que los derivados del petróleo importado se venderán a precios de mercado, reflejando las condiciones de oferta y demanda. Las refinerías tendrán la libertad de comercializar estos productos a diferentes tipos de clientes, incluyendo distribuidores y estaciones de servicio.

Además, el decreto deja claro que tanto la importación de petróleo como la venta de sus derivados no serán objeto de subsidios, lo que marca un cambio significativo en la política de precios del sector energético.