Gobernación de Santa Cruz abandona el efectivo y promueve pagos digitales por QR
La administración de Juan Pablo Velasco impulsa una transición hacia un sistema de pagos sin efectivo, buscando mayor transparencia y eficiencia en la gestión pública.

El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, dio a conocer en sus redes sociales que se eliminarán los cobros en efectivo en todas las dependencias de la Gobernación. Este cambio forma parte de una estrategia para modernizar la gestión pública y reducir la burocracia, iniciando así una transición hacia el uso de códigos QR para los pagos.
"Es sorprendente que en 2026 aún existan trámites que se gestionen con efectivo, especialmente en un país donde el uso del QR es tan popular entre la gente", destacó Velasco al presentar esta iniciativa.
Con esta nueva política, se busca establecer un sistema de "Cero efectivo" que se traduce en más transparencia, trazabilidad y menos corrupción en las transacciones. Cada pago será automáticamente registrado, detallando quién lo realizó, el monto y la fecha, eliminando así el contacto directo de los funcionarios con el dinero físico.
Primer paso: los carnets sanitarios.
La implementación del sistema comenzó con la emisión de los carnets sanitarios, un proceso que ahora presenta mejoras significativas para los ciudadanos:
- Reducción del tiempo de trámite de 3-4 días a solo 1 día.
- Ahorro de entre Bs 20 y Bs 25 por trámite.
- Eliminación del requisito de presentar fotocopia del carnet de identidad.
- Automatización que permite la identificación inmediata del pagador.
El plan de digitalización seguirá avanzando a partir de la próxima semana, abarcando otros servicios con alta demanda, tales como los parqueos de la Villa Olímpica y el estadio departamental, hasta cubrir todos los puntos de recaudación de la Gobernación.
"Nunca más un funcionario de la Gobernación recibiendo un boliviano en efectivo", enfatizó Velasco, resaltando que esta transformación busca reducir la burocracia y ofrecer más tiempo y dinero a la ciudadanía.
Velasco concluyó afirmando que digitalizar no se limita a un simple cambio de formato, sino que representa una transformación profunda en el funcionamiento del Estado.