jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Sociedad

El fenómeno del Súper Niño genera temperaturas extremas y aumenta riesgo de incendios

Las comunidades bolivianas enfrentan un difícil panorama ante las altas temperaturas y la sequía provocadas por el fenómeno del Súper Niño, que ya afecta severamente a diversas regiones del país.

Por Mariela Terceros · 7 de septiembre de 2026

Las comunidades se preparan para hacer frente a las emergencias ocasionadas por el fuego y la sequía. Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), el país ya está experimentando efectos del fenómeno conocido como Súper Niño, con anomalías térmicas en varias regiones.

En la comunidad de Candelaria, situada a 20 kilómetros de Concepción, el calor intenso ha generado una creciente preocupación entre las familias indígenas chiquitanas, quienes esperan lluvias para recuperar sus atajados, que empiezan a secarse y temen que los incendios forestales se repitan.

Zulma Camargo, vicepresidenta de la Organización Territorial de Base (OTB), indicó que la comunidad está consciente de que los pronósticos climáticos no son favorables, enfrentando ya altas temperaturas y escasez de lluvias que afectan los reservorios de agua.

El director del Senamhi, Kevin Campos, alertó que el calentamiento global ya se manifiesta en varias zonas del país y anticipó que los efectos del Súper Niño podrían intensificarse entre septiembre de 2026 y enero de 2027.

  • En julio, 45 de las 50 estaciones meteorológicas registraron máximas superiores a lo habitual.
  • San Javier alcanzó 29 grados centígrados, sobre su promedio de 25 grados.
  • Camiri llegó a 26,48 grados, cuando su media es de 23,70 grados.

Tres estaciones marcaron temperaturas récord para julio: Puerto Suárez llegó a 44,3 grados, superando el anterior récord de 37,4 grados; Oruro alcanzó 22,4 grados, por encima de los 21,5 grados; y Sarco, en Cochabamba, llegó a 34 grados, sobrepasando los 33,8 grados.

Ante este panorama crítico, el Senamhi instó a las autoridades y a la población a tomar medidas preventivas para hacer frente a los periodos de sequía y reforzar acciones contra incendios forestales.

En Candelaria, los habitantes han empezado a implementar medidas preventivas, como vigilar para evitar quemas y chaqueos. También están desarrollando un plan de contingencia que incluye quemas controladas, el cual será presentado a la municipalidad para su aprobación.

La comunidad ha sufrido en años anteriores por la falta de lluvias y los incendios, que les han obligado a consumir las semillas guardadas para la siguiente siembra. Además, cuentan con dos brigadas de bomberos comunales, cada una con 10 integrantes, para responder a cualquier eventualidad.

Para mitigar los efectos de la sequía, se ha solicitado a la Alcaldía el abastecimiento de agua en los atajados mediante cisternas, ya que algunos ganaderos están enfrentando dificultades para proporcionar agua a sus animales.

El riesgo de incendios es inminente, especialmente en San Ignacio de Velasco, donde se han activado unidades de emergencia debido a las altas temperaturas y la sequedad del ambiente. En los últimos días, se han reportado incendios en el Cañón del Riabé y el barrio Pueblo Nuevo.

José Miguel Dorado, responsable municipal de la Unidad de Medio Ambiente, advirtió que se aplicarán sanciones a quienes provoquen incendios, y pidió a la población que denuncie cualquier actividad sospechosa para poder actuar rápidamente.

Nardy Velasco, concejala y cacique de la Central Indígena Chiquitana Amanecer Roboré, destacó la importancia de la prevención, informando que han logrado sofocar rápidamente los pocos incendios registrados gracias a la organización comunitaria y la reciente adquisición de un carro bombero.

Actualmente, la Gobernación de Santa Cruz ha contabilizado 102 incendios que han devastado aproximadamente 23.103 hectáreas de vegetación. Las proyecciones indican que la sequía se agravará, afectando especialmente a la agricultura y los ecosistemas.

La Organización Meteorológica Mundial advierte que el fenómeno del Súper Niño se intensificará, provocando cambios significativos en los patrones de precipitación y temperatura, y aumentando los riesgos de inundaciones y sequías.

Ante la situación, se recomienda a los países afectados adoptar medidas preventivas y prepararse para enfrentar posibles crisis, asegurando así el bienestar de sus comunidades.

La OMM también ha alertado sobre el aumento inusual de las temperaturas del mar, lo que agrava la situación climática en diversas regiones, incluyendo Bolivia.