Rodrigo Paz destaca avances económicos y propone reformas clave en su gestión
A punto de cumplir diez meses en la presidencia, el mandatario presentó un balance de su administración y expuso los desafíos en torno al tipo de cambio, las subvenciones a combustibles y la necesidad de reformas legales.

El presidente Rodrigo Paz, en un acto realizado en Santa Cruz, defendió su enfoque en el ajuste fiscal y el nuevo esquema cambiario, proponiendo una eliminación gradual de la intermediación estatal en el sector de combustibles. También instó a la clase política a llevar a cabo reformas esenciales en las leyes y en la Constitución.
Durante su intervención en el Foro Económico 2026, Paz subrayó que su gobierno ha enfrentado un país con severos problemas económicos. Aseguró que al inicio de su mandato las reservas internacionales eran de apenas 51 millones de dólares, la inflación alcanzaba un 25% y el déficit fiscal era superior al 16%.
El mandatario informó que ha logrado reducir el déficit fiscal en más de 23.500 millones de bolivianos y tiene la proyección de cerrar el año con un déficit cercano al 9%. Además, eliminó aportes a empresas públicas con pérdidas, recortó gastos y dejó de usar créditos del Banco Central para financiar el Tesoro General de la Nación.
Paz también se enfocó en la política cambiaria, defendiendo la creación de una cotización referencial que facilite la transición a un mercado unificado y flexible. Aclaró que ya no se controla el tipo de cambio desde una oficina, sino que lo determina el mercado, buscando beneficiar a exportadores e inversionistas.
En cuanto a los combustibles, el presidente reiteró que la subvención es insostenible y que gran parte de estos recursos se desvían hacia el contrabando. Afirmó que la elección es entre mantener la subvención o invertir en infraestructura social. Prometió una transición ordenada hacia un modelo sin intermediación estatal en la importación y distribución de combustibles, priorizando la protección de los más vulnerables.
Paz también vinculó el reciente desabastecimiento con la crisis internacional originada por el conflicto con Irán, que afectó sus planes de liberalización en el sector de combustibles. Sin embargo, reafirmó su compromiso de avanzar en este proceso de liberalización y en la reducción del papel del Estado en la economía.
Finalmente, el presidente hizo un llamado a la reforma política, proponiendo una nueva Ley de Inversiones, así como cambios en las normativas de hidrocarburos y minería, y revisiones constitucionales que aseguren un entorno favorable para las inversiones. Subrayó la necesidad de transformar el sistema judicial y el ejecutivo para facilitar estos cambios.
La presentación de Paz concluyó con un desafío: convertir su diagnóstico económico en leyes efectivas y resultados tangibles. Para ello, su gobierno necesitará mantener el apoyo legislativo y social, así como establecer mecanismos para implementar reformas que impacten en precios y subsidios.
"Es subvención o futuro", repitió el presidente al hablar sobre los recursos destinados a combustibles, enfatizando su visión de priorizar inversiones en salud y educación.