jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Política

Gobernador Ayllón critica el DS 5676 pero no actúa ante protestas sociales

El gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, manifiesta su rechazo al Decreto Supremo 5676 por sus efectos económicos, pero no lidera las movilizaciones ni exige respuestas del Gobierno frente al conflicto actual.

Por Mariela Terceros · 3 de septiembre de 2026

A medida que productores, transportistas y diversas organizaciones sociales se movilizan en contra del Decreto Supremo 5676, el gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, enfrenta crecientes críticas por su falta de acción. Si bien ha señalado el impacto negativo del decreto en la economía regional, su silencio ante las protestas genera dudas sobre su compromiso con la población.

Ayllón, el 25 de agosto, afirmó que el costo de Bs 18 por litro de diésel es insostenible y apoyó la solicitud de anulación del decreto. No obstante, ante la intensificación de las protestas, su ausencia en la defensa activa de los ciudadanos ha sido notoria, lo que despierta inquietud entre los sectores afectados.

Mientras tanto, el 2 de septiembre, se reportaron bloqueos en localidades como Yapacaní, San Julián y Cuatro Cañadas. La Policía, por su parte, movilizó fuerzas y equipos antimotines para hacer frente a las obstrucciones. A pesar de esta situación, Ayllón parece optar por una respuesta institucional, programando una reunión de gobernadores para el 10 de septiembre con el fin de buscar una postura unificada ante el decreto.

El gobernador ha demostrado en el pasado que puede actuar cuando los intereses de Chuquisaca están en juego. En junio, se reunió con los movilizados y logró acuerdos para levantar bloqueos, lo que plantea la pregunta de por qué su respuesta es ahora más cautelosa en medio de una crisis nacional que afecta a la población de manera directa.

Ayllón se encuentra en una encrucijada: aunque se manifiesta en contra del precio del diésel y critica al Gobierno, no asume un papel protagónico en la lucha contra las decisiones de Rodrigo Paz. Esto lleva a cuestionar si su actitud responde a una estrategia política o simplemente a un deseo de no incomodar al Gobierno en un momento crítico.