Crisis de combustible en Santa Cruz: largas filas y falta de diésel
La escasez de combustible en Santa Cruz de la Sierra genera caos en las estaciones de servicio, con largas filas y falta de diésel, que afectan a conductores y transportistas.

La crisis de abastecimiento de combustible en Bolivia se agudiza y Santa Cruz de la Sierra se encuentra entre las zonas más afectadas. Este sábado, los conductores enfrentan filas interminables, especialmente en el sector norte de la ciudad, donde la paciencia está llegando a su límite.
A las 10 de la mañana, una estación de servicio en el kilómetro 9 de la zona norte recibió un nuevo cargamento de solo 25.000 litros de gasolina, una cifra muy por debajo de la demanda. Esta escasez ha generado un ambiente tenso entre los usuarios, quienes claman por soluciones inmediatas.
La escena es preocupante: un gran número de vehículos y motocicletas se extienden por varios kilómetros, ocupando carriles completos y generando problemas de tráfico. Muchos conductores llevan horas o incluso días esperando bajo el sol para poder abastecerse de combustible.
"Lamentable lo que está pasando en la situación en este momento del país, pero bueno, es lo que nos tocó y no podemos hacer nada respecto a la situación. Toca esperar para cargar el combustible, no queda más".
Para aquellos que dependen del diésel, la situación es aún más crítica. En la misma estación del kilómetro 9, no se ha recibido diésel desde el día anterior, lo que ha llevado a que las filas para este combustible se mantengan estáticas y sean cada vez más largas.
El panorama de la estación del kilómetro 9 no es aislado. Las largas filas y la ansiedad de los conductores son una constante en otras estaciones de servicio del país, reflejando una crisis energética que parece no tener una solución a corto plazo.
La población espera que las autoridades implementen medidas efectivas para resolver la crisis de abastecimiento que está afectando la movilidad y la economía en el país. Mientras tanto, la incertidumbre persiste y los ciudadanos continúan con la angustia de no saber cuándo podrán llenar sus tanques.