Médicos analizan el caso de Asunta, paciente con tumor gigante en Montero
Asunta Chamo Posiabo, de 50 años, fue trasladada a Montero luego de ser diagnosticada en una campaña de detección de cáncer. Su tumor, que ha crecido durante años, ahora está bajo evaluación médica para determinar el tratamiento adecuado.

Asunta Chamo Posiabo, una mujer de 50 años originaria de San Ignacio de Velasco, fue llevada al Hospital de Tercer Nivel Montero Oscar Urenda tras ser identificada en una campaña de detección de cáncer oral. Desde hace cerca de dos décadas, Asunta ha enfrentado el crecimiento de un tumor que comenzó como una pequeña masa debajo de su oreja y que ha evolucionado a un tamaño considerable, superando los dos kilos.
Roberto Lijerón, el hijo de Asunta, expresó que la familia ha buscado respuestas durante muchos años. "Mi madre ha estado lidiando con este tumor casi 18 años", comentó, resaltando la evolución del tamaño de la lesión a lo largo del tiempo. Ahora, con la atención médica en el hospital de Montero, la familia siente un nuevo alivio y esperanza en su tratamiento.
La paciente llegó al hospital tras un traslado en ambulancia desde el Hospital Municipal Julio Manuel Aramayo en San Ignacio, donde fue estabilizada antes de ser referida a Montero, en el marco de la ruta crítica activada por la campaña de salud.
David Llanos, director del hospital, indicó que los estudios iniciales sugieren que la masa se originó en la glándula parótida y podría ser un adenoma pleomórfico, un tumor caracterizado por su lento crecimiento. Sin embargo, el diagnóstico final dependerá de los resultados de una biopsia que se ha realizado.
El cirujano oncólogo Leonardo Jiménez explicó que, como parte del protocolo, se llevó a cabo una tomografía para determinar el tamaño del tumor y las estructuras afectadas. Posteriormente, se realizó una biopsia guiada por ecografía, cuyos resultados serán cruciales para decidir si la paciente requerirá cirugía o un tratamiento sistémico.
A pesar de que Asunta se encuentra estable, presenta dolor y dificultades para alimentarse debido al tamaño del tumor. Actualmente, su dieta se compone principalmente de líquidos mientras continúa su evaluación médica.
Gabriela Mamani, médica de San Ignacio, comentó que Asunta había estado buscando atención médica durante los últimos siete meses y había enfrentado muchos obstáculos, incluyendo la falta de espacio en hospitales en Santa Cruz. Finalmente, pudo ser atendida en su localidad, donde su familia ha mantenido una actitud positiva durante todo el proceso.
Después de años de espera y búsqueda de ayuda, Asunta ahora cuenta con un equipo especializado en Montero que trabaja para definir el tratamiento que necesita. Su familia aguarda con ansias los resultados de Patología, marcando el inicio de una nueva etapa en su lucha contra la enfermedad.