La lucha interna entre bandas criminales impulsa la violencia en Bolivia
Los recientes asesinatos y ataques armados en el país son consecuencia de conflictos entre organizaciones delictivas por el control de territorios y actividades ilícitas, según el análisis de un funcionario de seguridad.

Los recientes casos de sicariato y homicidios en diversas regiones de Bolivia están vinculados a una intensa lucha entre grupos criminales que buscan dominar territorios y actividades ilegales. Esta situación ha sido analizada por Jorge Santistevan, secretario departamental de Seguridad Ciudadana de Santa Cruz.
Santistevan explicó que la violencia se origina en la competencia entre estas organizaciones, que se ha convertido en una herramienta estratégica para el dominio territorial. La salida o captura de líderes en estas agrupaciones ha provocado que los diferentes grupos inicien disputas por el control de la organización y los negocios, especialmente en el narcotráfico.
Citando el caso de Sebastián Marset, el funcionario indicó que la estructura criminal que lideraba estaba integrada por una coalición de varias facciones. Con su salida del país, estas facciones han comenzado a enfrentarse por el control de la organización y su territorio.
Evidencias de la violencia en Tarija y fronteras
La violencia también se ha manifestado en Tarija y en áreas fronterizas, donde se han reportado asesinatos y ataques que, de manera preliminar, se atribuyen a ajustes de cuentas entre estos grupos criminales. Santistevan destacó que los líderes están ordenando ejecuciones a través de sicarios contra miembros de mandos intermedios.
Por el momento, los enfrentamientos se concentran principalmente entre los propios grupos delictivos, sin dirigirse contra las fuerzas del Estado. Sin embargo, Santistevan advirtió que esta situación podría cambiar si el Gobierno decide implementar una ofensiva directa contra estas organizaciones.
Además, el funcionario subrayó que la corrupción dentro de las instituciones del Estado es uno de los mayores obstáculos para desarticular estas organizaciones criminales. Por ello, consideró fundamental fortalecer el control en las fronteras para retomar el control del territorio por parte del Estado.
"Hay que inclinar la balanza nuevamente a favor del Estado"