jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Desaceleración del turismo en Bolivia en medio de bloqueos y falta de combustible

El turismo receptivo, que mostraba mejoras al inicio de 2026, se enfrenta a un nuevo retroceso debido a conflictos sociales y la falta de políticas claras tras el cierre del ministerio correspondiente.

Por Gabriela Landívar · 25 de agosto de 2026

En el inicio de 2026, el turismo receptivo en Bolivia parecía experimentar una recuperación, pero desde mayo ha enfrentado una fuerte desaceleración. La falta de combustible y los bloqueos de carreteras han complicado aún más la situación del sector, que todavía no logra alcanzar los niveles previos a la pandemia.

Entre enero y abril de 2026, llegaron al país 510.854 visitantes internacionales, lo que representa un incremento del 31,1% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, en mayo se registró una caída abrupta en el número de turistas, con solo 65.278 visitantes, un descenso del 23,7% respecto a mayo de 2025.

Luis Ampuero, presidente de la Cámara Boliviana de Turismo (Cabotur), expresó que las proyecciones para el año se han vuelto pesimistas y que el sector podría incluso decrecer. Señaló que Bolivia se encuentra entre los países de América que aún no ha recuperado los niveles de visitantes extranjeros de 2019.

Los bloqueos no solo afectan el momento inmediato, sino que tienen repercusiones a largo plazo. Las agencias de turismo dependen de reservas con anticipación, y cuando ocurren estos bloqueos, las cancelaciones impactan negativamente en el futuro de la actividad turística.

El turismo es crucial para la economía nacional, contribuyendo significativamente a la generación de divisas. En 2025, el gasto de turistas extranjeros alcanzó los $us 819 millones, un aumento respecto a los $us 740 millones de 2024. Sin embargo, la incertidumbre actual pone en riesgo ese aporte.

La reciente disolución del Ministerio de Turismo Sostenible y Culturas añade una capa de incertidumbre sobre el futuro del sector. Las organizaciones del turismo expresan su preocupación por la falta de claridad sobre las políticas que continuarán, incluyendo iniciativas como la Marca País y el Plan Maestro de Turismo.

La escasez de diésel es otro desafío crítico que afecta la operatividad del turismo. El transporte terrestre se ve limitado, lo que incrementa los costos y afecta a toda la cadena de servicios relacionados con el turismo, desde agencias de viaje hasta hoteles y restaurantes.

"El tema del combustible y de los bloqueos, todo se perjudica. Si no hay un normal abastecimiento de los combustibles, se perjudica no solo a los operadores, sino a toda la cadena turística".