jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Cultura

El legado de Juanita Tomichá y su pan de arroz

Andrés Ugaz rinde homenaje a la emblemática panadera chiquitana, resaltando su impacto en la identidad gastronómica de Santa Cruz. La historia de Juanita se vuelve esencial para las nuevas generaciones.

Por Ariel Dorado · 23 de agosto de 2026

Juanita Tomichá, quien falleció el 26 de marzo de 2025, sigue viva en el recuerdo de quienes compartieron su vida y su arte culinario. El investigador peruano Andrés Ugaz, que la conoció hace más de diez años, destaca su legado en la tradición del pan de arroz, al que dotó de significado cultural y emocional.

Tomichá, originaria de Musuruqui en San José de Chiquitos, aprendió el arte de la panadería desde pequeña, observando a sus padres. Según Ugaz, ella fue parte de una rica tradición familiar que se transmitió a través de prácticas y rituales en torno al horno, donde el conocimiento se compartía de manera oral y práctica.

Ugaz recuerda a Juanita como una mujer modesta y de sonrisa cálida, que transformaba simples ingredientes en panes únicos. En su cocina, ella preparaba empanadas de arroz con yuca y queso, explicando que la magia del pan no solo residía en la receta, sino en la experiencia y el conocimiento del proceso de horneado.

La ruta de SaboreArte Chiquitos

La contribución de Juanita a la gastronomía local fue fundamental para el nacimiento de la ruta SaboreArte Chiquitos, que inició en 2016. Esta iniciativa busca revalorizar la cultura chiquitana a través del turismo vivencial y la enseñanza de las tradiciones culinarias, donde los visitantes son invitados a participar activamente en el proceso de elaboración del pan.

Para Ugaz, cada pan que salía de la cocina de Juanita era un testimonio de la historia familiar y comunitaria, donde los ingredientes y las técnicas se entrelazaban con los recuerdos de generaciones. "Las masas de arroz, yuca y queso son suturas que conectan a las generaciones", afirma el autor, resaltando la importancia de preservar este patrimonio.

A medida que se busca mantener vivo el legado de Juanita Tomichá, Ugaz reflexiona sobre la necesidad de que las nuevas generaciones se interesen en estas tradiciones. El desafío es despertar la curiosidad entre los jóvenes y reconocer la vitalidad de la memoria de quienes como Juanita, han dejado una huella imborrable en la cultura boliviana.

"El futuro de la panadería y de las masas horneadas de esta parte de Bolivia está en el presente de la memoria de Juanita Tomichá como símbolo, significado y guía".

El homenaje a Juanita finaliza recordando su gesto de dibujar una cruz en la masa, un símbolo de fe y esperanza que representa la conexión entre el pasado y el futuro en la cocina chiquitana. Su legado sigue inspirando a quienes conocen su historia y su arte.