Santa Cruz se alista para el regreso del calor extremo
Luego de un periodo de frío y lluvia, se anticipa un aumento significativo de las temperaturas en Santa Cruz y sus alrededores, siendo la Chiquitanía la más afectada.

Después de varios días marcados por bajas temperaturas y precipitaciones, la ciudad de Santa Cruz se prepara para un notable incremento del calor y vientos fuertes. El agrometeorólogo Luis Alpire ha indicado que este cambio comenzará a notarse este lunes, 24 de agosto, cuando se espera el fin del frente frío que ha dominado la región.
Para el domingo 23 de agosto, se prevé que las temperaturas oscilen entre una mínima de 17°C y una máxima de 29°C, con cielos mayormente despejados. A partir del lunes, se pronostica un leve ascenso a una mínima de 18°C y una máxima de 27°C, aunque el cielo estará más nublado.
Aumento de temperaturas y vientos intensos
Desde el martes 25 de agosto, se prevé el ingreso de vientos del norte que podrían alcanzar ráfagas de hasta 60 kilómetros por hora. Este fenómeno se intensificará hacia el jueves y viernes, con ráfagas que podrían subir hasta 90 kilómetros por hora. Las temperaturas seguirán en aumento, alcanzando hasta 35°C en Santa Cruz de la Sierra, el área de Andrés Ibáñez y el Norte Integrado.
En las provincias también se sentirá este incremento térmico. En los Valles cruceños, las temperaturas podrían llegar a los 31°C, mientras que en la Chiquitanía se esperan máximas de hasta 41°C, especialmente en los municipios de las provincias de Ángel Sandoval y Germán Busch. En la región de Cordillera, se anticipan temperaturas cercanas a los 39°C.
Impacto del fenómeno de El Niño
El agrometeorólogo Luis Alpire ha advertido que estos cambios climáticos se verán acentuados en los próximos meses a raíz del fenómeno de El Niño. Se estima que a partir de septiembre las temperaturas en Santa Cruz podrían alcanzar máximas de cerca de 40°C, mientras que en la Chiquitanía incluso podrían superar los 45°C.
Alpire también ha mencionado que el fenómeno climático alcanzará su máxima intensidad entre noviembre y enero, durante el cual no se descartan lluvias torrenciales en cortos períodos, así como olas de calor y sequías. Según los criterios de la Organización Meteorológica Mundial, una ola de calor se define cuando las temperaturas extremas persisten por al menos tres días, lo que podría ocurrir en octubre.
Ante este panorama, Alpire hizo un llamado a la creación de una mesa de emergencia climática que involucre a los distintos niveles de gobierno, bomberos voluntarios, instituciones ambientales y otros actores relevantes, para establecer medidas preventivas y mitigar los efectos del fenómeno de El Niño.