jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Cisterneros inician paro nacional desde el lunes por deudas de YPFB

El sector de transporte por cisternas reclama pagos atrasados y una revisión de tarifas ante el aumento de costos operativos, lo que podría afectar el abastecimiento de combustibles en el país.

Por Ariel Dorado · 20 de agosto de 2026

El conflicto por el abastecimiento de combustibles en Bolivia se intensifica con el anuncio de un paro nacional por parte de los transportistas de carburantes a partir del lunes, 24 de agosto. Este sector exige el cumplimiento de pagos pendientes por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la actualización de tarifas de fletes ante el incremento en sus costos operativos.

Sergio Kosky, líder del sector de cisterneros, confirmó la decisión y criticó la falta de cumplimiento de los acuerdos establecidos anteriormente con la estatal petrolera. Este paro podría afectar significativamente el suministro de gasolina y diésel en un momento en que el país ya enfrenta problemas de abastecimiento.

Este nuevo paro se origina a raíz de un acuerdo firmado el 9 de julio entre YPFB y los transportistas, donde se establecieron compromisos para resolver las deudas correspondientes a marzo y abril. A pesar de las promesas, el sector señala que estos compromisos no se han cumplido, lo que ha llevado a la reactivación de las protestas.

Los transportistas destacan la necesidad urgente de ajustar los precios del transporte, dado que los costos han aumentado debido a problemas de logística, tiempos de espera y cambios en los precios del diésel. Este contexto es delicado, ya que el Gobierno ha implementado un nuevo esquema de precios para el diésel que afecta a los grandes consumidores.

La paralización del transporte terrestre no solo complicaría la disponibilidad del combustible, sino que también afecta la logística necesaria para su traslado hasta las estaciones de servicio, especialmente en áreas más alejadas. Los recientes bloqueos y problemas operativos solo han incrementado la tensión en la cadena de suministro.

YPFB ha comenzado a explorar alternativas, como el transporte ferroviario, pero esta medida no sustituye la necesidad de los cisternas para la distribución final de carburantes. Un paro prolongado podría causar estragos en el suministro y poner en riesgo la continuidad operativa del mercado de combustibles en el país.

La situación es crítica, ya que el sector de cisterneros tiene la capacidad de interrumpir el flujo de combustible hacia los surtidores. Si no se alcanza un nuevo acuerdo antes del lunes, Bolivia podría enfrentar serios problemas de abastecimiento en uno de los sectores más vulnerables de su cadena energética.