Exjefe de la Felcc alerta sobre el dominio de grupos criminales en la frontera
Juan Carlos Ramos, exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, señala que el aumento de la violencia en San Matías es consecuencia del accionar de organizaciones delictivas que han logrado establecer un control casi absoluto en la zona.

La violencia creciente en el municipio de San Matías, ubicado en la frontera boliviana, es un claro indicador del avance de grupos criminales, según lo afirmado por Juan Carlos Ramos, exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).
Ramos destacó que los recientes incidentes violentos no son acontecimientos aislados, sino que forman parte de una red delictiva que busca instaurar control a través de actos violentos que envían mensajes intimidantes a la comunidad.
El exjefe policial mencionó que los homicidios en San Matías están conectados con otros episodios de violencia en municipios aledaños, como San Ignacio de Velasco, y en diferentes áreas del departamento. "No son incidentes aislados. Hay una relación con otros eventos en San Ignacio, lo que sugiere la existencia de una organización criminal que intenta dar un mensaje claro", expresó.
Ramos detalló que estas agrupaciones delictivas utilizan métodos como asesinatos y secuestros para ejercer control y generar un clima de temor. "Cuando optan por quitar la vida a alguien, buscan demostrar su dominio y también un tipo de gobernabilidad dentro de su estructura delictiva", agregó.
El exdirector de la Felcc atribuyó el crecimiento de estas actividades criminales a la escasa presencia del Estado en las provincias fronterizas de Santa Cruz, señalando que esta situación ha perdurado por más de medio siglo. Además, advirtió que la falta de recursos humanos en la policía afecta a toda la región, instando a las autoridades a mejorar la dotación de personal, que actualmente se encuentra entre 6.000 y 7.000 efectivos cuando se requerirían al menos 16.000.
Ramos también hizo hincapié en que San Matías cuenta con múltiples accesos hacia Brasil, lo que complica el control de la frontera. En relación al reciente asesinato de un sargento policial en esta localidad, sugirió que el ataque fue premeditado y que los atacantes conocían bien el vehículo y la función del funcionario, quien podría haber estado involucrado en investigaciones relacionadas o transportando pruebas.
Finalmente, el exjefe policial instó a las autoridades a implementar estrategias estructurales para frenar la expansión de la violencia en las zonas que limitan con otros países.