Seis propuestas para potenciar los ingresos de la minería en Bolivia
El sector minero boliviano enfrenta desafíos y oportunidades que requieren un enfoque más estratégico para aumentar sus ingresos. Un análisis reciente sugiere medidas clave para mejorar la situación actual.

La minería en Bolivia necesita evolucionar y no puede ser vista únicamente como una actividad de extracción de recursos. Según el analista Héctor Córdova, la situación actual del mercado brinda importantes oportunidades para incrementar la captación de divisas.
Medidas propuestas para el sector minero
- Mejorar la trazabilidad de exportaciones para conocer detalles sobre la extracción, comercialización y destino de los minerales.
- Cerrar brechas al contrabando y a la subdeclaración, especialmente en el caso del oro.
- Fortalecer el Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom) y promover su coordinación con gobiernos locales.
- Revisar la estructura de comercialización del oro para que una mayor parte de la producción transite por canales formales.
- Aprovechar el ciclo de precios actual para fomentar la exploración, asegurando así la producción futura del país.
- Mejorar las condiciones para atraer inversión privada y extranjera, incluyendo seguridad jurídica y estabilidad regulatoria.
Córdova enfatiza que no se trata simplemente de reducir impuestos para atraer empresas. Es fundamental establecer un sistema que permita al Estado obtener una renta razonable, mientras las comunidades productoras obtienen beneficios tangibles. La minería ha adquirido un rol crucial en la política económica de Bolivia, convirtiéndose en una de las mayores fuentes de generación de divisas.
Gary Rodríguez, gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), resalta que es vital transformar parte de la renta extraordinaria proveniente de la minería en inversiones en infraestructura, educación técnica y exploración. Comenta que el contexto actual de inversión debe cambiar, ya que en comparación, Bolivia ha captado apenas un monto de poco más de 600 millones de dólares, mientras que Chile y Perú han recibido inversiones significativas.
"La respuesta está en las condiciones del entorno para producir. Eso debe cambiar si se busca mejores resultados".