Crisis en la construcción por aumento del diésel a Bs 18
El nuevo precio del diésel afecta los contratos en curso y genera riesgos de parálisis en las obras en Bolivia, según las cámaras de construcción de Santa Cruz y La Paz.

Las cámaras de construcción en Santa Cruz y La Paz han expresado su preocupación ante el reciente aumento del precio del diésel a Bs 18 por litro para grandes consumidores. Este cambio no solo incrementa los costos de las obras, sino que también compromete la viabilidad de contratos ya establecidos, obligando a las empresas a renegociar con el Estado para evitar retrasos y pérdidas de empleo.
La Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) señala que este incremento aumenta casi el 100% el costo del combustible, lo que podría resultar en parálisis o incumplimientos de contratos. Resaltan que el diésel es un insumo esencial para la operación de equipos y transporte de materiales, y su aumento repercute en la totalidad del costo de una obra.
Las constructoras argumentan que los contratos públicos fueron firmados bajo un esquema de costos específico, y el aumento del diésel altera las condiciones de esas contrataciones. Por ello, piden que este nuevo precio se incluya en los mecanismos de ajuste de costos establecidos por el Gobierno.
Cadeco La Paz también ha advertido que el incremento del combustible rompe el equilibrio financiero de los contratos vigentes, lo que podría conducir a retrasos y paralizaciones no atribuibles a las empresas.
El sector construcción se encuentra en una situación crítica. Las cámaras advierten que si no se reconoce el aumento del diésel dentro de los mecanismos de reajuste, las empresas tendrán que elegir entre absorber los costos adicionales, disminuir el ritmo de trabajo o detener las obras por completo. Esta última opción podría afectar gravemente el empleo de miles de familias relacionadas con el sector.
Ante este panorama, las cámaras han solicitado una reunión con el Gobierno y entidades contratantes para analizar el impacto del aumento del combustible y discutir formas de compensación o ajuste. Aseguran que si no se aborda esta situación, las consecuencias podrían extenderse más allá de las empresas, afectando el calendario de las obras y la estabilidad laboral.