Productores critican el nuevo precio de diésel y piden apertura del mercado
Agricultores bolivianos rechazan el precio de 18 bolivianos por litro de diésel para grandes consumidores, argumentando que no solucionará la crisis de abastecimiento y fomentará la especulación.

El Comité de Defensa del Productor (Codepro) ha expresado su descontento con el Decreto Supremo 5676, el cual establece un precio referencial de 18 bolivianos por litro de diésel para ciertos consumidores, en comparación con el precio regulado de 9,80 bolivianos. Los agricultores consideran que esta medida podría alimentar la especulación y el mercado informal de combustibles.
En un comunicado emitido este lunes, Codepro argumentó que la diferencia de 8,20 bolivianos por litro no resuelve la crisis de abastecimiento que persiste desde hace meses y podría generar un "precio ancla" que incentive la reventa y el desvío del combustible a canales informales.
Problemas de abastecimiento continuos y críticas a YPFB.
La situación de abastecimiento de diésel no es nueva, ya que en junio YPFB admitió que había filas para acceder a combustibles en Santa Cruz, atribuyendo los problemas a ajustes logísticos y operativos. A pesar de los esfuerzos para mejorar el despacho, los agricultores aún enfrentan dificultades para conseguir el combustible que necesitan para sus actividades.
Aunque el gobierno argumenta que la eliminación de la subvención ha reducido la demanda de diésel, ya que el consumo ha caído de 50.000 barriles diarios a 25.000, la realidad es que los problemas logísticos siguen afectando el suministro, lo que genera incertidumbre en los sectores productivos y de transporte.
Codepro no solo critica el nuevo precio, sino que también señala a YPFB y a la ANH por mantener un sistema que, en su opinión, está lleno de burocracia y corrupción. Acusan a las entidades de operar con "cupos oscuros" y de imponer restricciones que agravan la situación.
Como respuesta a esta problemática, Codepro demanda una reforma profunda, que incluya la liberación total de la importación, refinación y comercialización de combustibles, permitiendo la participación de operadores privados en toda la cadena de suministro. Esta postura subraya la necesidad de eliminar el monopolio de YPFB.
La organización se ha declarado en estado de emergencia y alerta a sus bases, advirtiendo que las medidas implementadas por el gobierno son insuficientes para abordar los desafíos actuales del abastecimiento de diésel.