Hermanos que sobrevivieron a terremotos en Venezuela enfrentan nuevo sismo en Colombia
Winder y Deivi Delfín, quienes perdieron a varios seres queridos en la tragedia sísmica de Venezuela, enfrentaron otro terremoto en su nuevo hogar en Cali, Colombia, donde su padre trabaja.

Winder y Deivi Delfín, de 15 y 17 años, respectivamente, han vivido una serie de tragedias que han marcado sus vidas de manera profunda. Después de sobrevivir a los devastadores terremotos en Venezuela en junio, que dejaron miles de víctimas y les costaron la vida de su madre, su hermano menor y su abuela, los jóvenes se trasladaron a Cali, Colombia, buscando una nueva oportunidad y un ambiente seguro.
El pasado lunes, a las 7:34 de la mañana, la familia se enfrentó nuevamente al miedo cuando un fuerte sismo de 7,4 de magnitud sacudió la región. La casa donde se encontraban los hermanos comenzó a temblar, lo que provocó su inmediata huida al exterior.
Su padre, Deivid Delfín, de 44 años, que se encontraba fuera de la vivienda, sintió el movimiento y rápidamente corrió hacia adentro, angustiado por la situación. La preocupación se convirtió en alivio cuando finalmente logró encontrar a sus hijos, describiendo la emoción del momento con lágrimas en los ojos. "No quiero que les pase nada a mis hijos", compartió, reflexionando sobre los horrores que ya habían vivido.
A pesar de haber dejado atrás la tragedia en Venezuela con la esperanza de recomenzar, la familia se ha visto forzada a enfrentar nuevamente el temor y la incertidumbre. Tras el sismo, decidieron no regresar a su hogar, atrapados por el miedo que aún persiste. Sin embargo, Deivid reafirmó su gratitud: "Pero aquí estamos bien. Nosotros estamos aquí, con vida".
Para Winder y Deivi, la noción de sobrevivir va más allá de escapar de un temblor. Implica lidiar con la pérdida de sus seres queridos, las semanas de angustia buscando sus cuerpos, y el cruce de una frontera en busca de una nueva vida, solo para encontrarse, un mes después, a merced de un nuevo desastre natural.