Críticas al juez por liberar a colombianos involucrados en tiroteo
El Gobierno boliviano expresa su descontento tras la liberación de cinco colombianos detenidos por su participación en un tiroteo en Santa Cruz, mientras uno de los principales sospechosos fue recapturado.

El Ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, ha denunciado que el juez Primo Flores Rodríguez otorgó la libertad a cinco colombianos que estaban bajo investigación por un tiroteo ocurrido en Santa Cruz. En el mismo suceso, la Policía recapturó a Jorge Isaac C. J., alias Mapaya, quien es señalado como el líder de la organización criminal conocida como Los Espartanos.
Oviedo cuestionó la actuación del sistema judicial, señalando que "mientras la Policía y el Gobierno boliviano están comprometidos en una lucha contra estas organizaciones criminales, no están recibiendo el apoyo necesario de la administración de justicia".
El operativo policial se llevó a cabo el 6 de abril en una propiedad ubicada en la zona de Paurito, en el Plan 3000. La intervención fue motivada por una denuncia de vecinos sobre una fiesta que perturbaba la paz pública. Los agentes fueron recibidos a disparos, lo que llevó a la detención de 13 personas, de las cuales 11 eran colombianos y 2 bolivianos.
El comandante general de la Policía, Adrián Álvarez, informó que se ha abierto una investigación por tentativa de asesinato contra los agentes involucrados en el operativo y por la posesión de armas de guerra. Además, se notificó que cinco colombianos quedaron en libertad, mientras que Mapaya fue recapturado gracias a un mandamiento de excarcelación.
Oviedo también reveló que Jorge Isaac cuenta con una notificación roja de Interpol y que existe un pedido de extradición desde Colombia. Según el Ministro, el detenido utilizaba documentos falsos con el nombre de Diego Fernando Pedrosa García. Además, se ha coordinado con las autoridades colombianas para su pronta entrega y expulsión a su país de origen.
Las autoridades bolivianas han vinculado a Los Espartanos con actividades delictivas como el narcotráfico, el sicariato y la extorsión, lo que agrava aún más la situación en torno a las liberaciones recientes.