lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Aumento de exportaciones mineras en Bolivia no frena la recesión económica

A pesar de un crecimiento notable en las exportaciones minerales, Bolivia enfrenta una crisis de divisas y pronósticos de contracción económica en los próximos años.

Por Mariela Terceros · 27 de octubre de 2026

Un reciente estudio de la Fundación Jubileo destaca una contradicción en la economía boliviana: mientras las exportaciones mineras alcanzan cifras récord, la economía permanece en recesión y carece de divisas suficientes. Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones alcanzaron los 8.987 millones de dólares, lo que representa un aumento del 53% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

A pesar del incremento en las exportaciones, que incluye un superávit comercial de 2.029 millones de dólares, la disponibilidad de divisas dentro del país sigue siendo un problema. Parte de los ingresos generados por las exportaciones se mantiene en cuentas bancarias en el extranjero, lo que complica el pago de importaciones y otras obligaciones financieras.

El economista René Martínez señala que esta situación es preocupante, especialmente tras la disminución de ingresos por gas. Para él, es esencial no solo corregir los desequilibrios macroeconómicos, sino también fortalecer la capacidad exportadora del país para hacer frente a sus compromisos.

El caso del oro y su impacto en la economía boliviana.

El oro es un claro ejemplo de esta problemática. En 2022, la producción de oro alcanzó un valor estimado de 3.073 millones de dólares, pero el Estado solo recaudó aproximadamente 63 millones en impuestos y regalías. A pesar de que las cooperativas dominan la producción aurífera, la mayor parte se exporta a través de comercializadoras, dificultando la fiscalización y el control de ingresos.

El Decreto Supremo 5747 busca cambiar este panorama al requerir que el 80% del valor de las exportaciones de oro sea acreditado en bancos bolivianos antes de realizar nuevas ventas. Si bien podría aumentar la disponibilidad de divisas, también plantea riesgos de evasión fiscal.

Además, la falta de un procesamiento adecuado en territorio nacional significa que gran parte de los minerales se exporta como concentrado, lo que implica perder oportunidades de empleo y tecnología, así como una parte del valor agregado.

Los expertos coinciden en que, para aprovechar la bonanza minera, Bolivia debe implementar reformas que transformen las exportaciones en divisas accesibles y que fortalezcan la industria nacional. De lo contrario, el país seguirá enfrentándose a la ironía de tener ventas millonarias pero insuficiencia para cubrir sus deudas.