jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Policial

Estrategia gubernamental busca desarrollo en fronteras para combatir crimen organizado

El Gobierno Nacional plantea un enfoque integral para el desarrollo de las zonas limítrofes, con el objetivo de disminuir las condiciones que favorecen a las bandas delictivas.

Por Richard Vaca · 6 de agosto de 2026

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, destacó recientemente la importancia de promover el desarrollo en las áreas fronterizas como parte de una estrategia para combatir la criminalidad. Durante una declaración realizada el jueves, enfatizó que las condiciones de pobreza y los conflictos sociales en estas regiones son factores que alimentan el crimen organizado.

Justiniano subrayó que es fundamental coordinar esfuerzos entre diferentes niveles del Estado, incluyendo el Gobierno nacional y las gobernaciones, para abordar las problemáticas económicas y sociales que enfrentan estas localidades. "Cuando una región se encuentra en situaciones adversas, se vuelve un entorno propicio para la delincuencia", afirmó.

Como parte de esta estrategia, el ministro mencionó la necesidad de fortalecer la infraestructura de la Policía Boliviana en las fronteras, proporcionando terrenos y recursos que mejoren su capacidad operativa. Esto incluye la construcción de instalaciones adecuadas y la dotación de equipamiento necesario para ampliar su cobertura.

Las declaraciones de Justiniano se produjeron en el contexto de una reunión entre el Gobierno y los gobernadores, llevada a cabo en la Casa de la Libertad en Sucre. Durante este encuentro, se identificó a San Matías, en Santa Cruz, como una de las áreas que presenta mayores retos en términos de seguridad.

El ministro también reiteró el apoyo de las Fuerzas Armadas a la Policía en las regiones donde se requiera su intervención. Además, instó a establecer Consejos Departamentales de Seguridad para mejorar la coordinación entre las diferentes instancias del Estado.

Para Justiniano, la seguridad en las fronteras requiere un enfoque integral que combine la acción efectiva de las instituciones estatales con políticas de desarrollo que ofrezcan mejores oportunidades a la población, con el fin de disminuir los factores que fomentan la actividad delictiva.