El atractivo del contrabando: una balanza entre precios y consecuencias
Un reciente sondeo del IBCE revela que el 90% de los encuestados opta por productos de contrabando por su bajo costo, a pesar de ser conscientes de sus efectos negativos en la economía formal.

El precio accesible se convierte en la razón principal para que el 90% de los consumidores adquieran productos de contrabando, según un estudio realizado por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE). Este comportamiento, aunque se reconoce como ilegal, demuestra la tensión entre la necesidad de ahorro y sus repercusiones negativas en la economía formal y el empleo.
Gary Rodríguez, gerente general del IBCE, señala que la tolerancia hacia el comercio ilegal es un tema complejo que va más allá de la falta de control estatal. Subraya la necesidad de educar a la población sobre el impacto de sus decisiones de compra, ya que el contrabando y la aceptación social de esta práctica coexisten en un ciclo perjudicial.
Detalles del sondeo del IBCE
- 69% de menciones sobre ropa y calzado como productos de contrabando.
- 65% asocia alimentos y abarrotes con el contrabando.
- 56% menciona electrodomésticos y productos electrónicos.
- 55% incluye detergentes y artículos de limpieza.
- 49% reconoce bebidas como contrabandeadas.
- 35% identifica medicamentos e insumos de salud.
- 18% menciona muebles.
El estudio, que se llevó a cabo entre el 17 y el 30 de septiembre de 2026, recopiló 1.094 respuestas y será presentado en noviembre. A pesar de que el 83% de los participantes admite que el contrabando es perjudicial para las empresas legales y el empleo, el atractivo de los precios bajos sigue prevaleciendo en sus decisiones de compra.
"No se puede romantizar el contrabando como generador de empleo e ingresos para la población".
La percepción del contrabando como un problema estructural es fuerte: el 93% de los encuestados considera que es un asunto grave para la economía. A pesar de que casi todos reconocen sus efectos negativos, el deseo de obtener precios más bajos continúa impulsando esta actividad. Rodríguez insta a considerar el impacto a largo plazo de sus compras, abogando por una combinación de medidas de control y educación para mitigar el problema.
Finalmente, el IBCE planea presentar soluciones a corto, mediano y largo plazo tanto para el gobierno como para la sociedad, con el objetivo de concienciar sobre las pérdidas que el contrabando y la evasión tributaria generan, afectando directamente los recursos del Estado destinados a salud, educación y desarrollo público.