Desmantelan organización criminal en Concepción vinculada al narcotráfico
El gobierno boliviano reporta la desarticulación de 'Amigos do Estado', una poderosa red criminal con conexiones internacionales, tras un enfrentamiento en Santa Cruz.

El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anunció la desarticulación de la organización criminal conocida como 'Amigos do Estado' (ADE), la cual ha sido calificada como más grande que la red de Sebastián Marset, y que operaba en el municipio de Concepción, en Santa Cruz. Esta organización estaba involucrada en actividades de sicariato y tráfico de drogas.
Durante una conferencia de prensa, Oviedo destacó la magnitud de esta red, la cual había sido objeto de seguimiento por parte de las autoridades debido a sus conexiones con el tráfico de drogas y su capacidad para brindar protección a otras organizaciones criminales.
El comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Álvarez, informó que gracias a un trabajo de inteligencia se logró rastrear a Engri Júnior de Almeida Maia, un brasileño de 38 años que operaba en Bolivia bajo el alias de Julio Javier Mahía Zampallo. Almeida era considerado un líder temido en el ámbito del crimen organizado, involucrado en numerosos asesinatos tanto en Brasil como en Bolivia.
Operativos y resultados
La operación para desmantelar esta organización se llevó a cabo en estrecha colaboración con la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos y autoridades brasileñas. Las fuerzas de seguridad bolivianas lograron incautar una serie de objetos, incluidos vehículos de alta gama y equipos electrónicos que pertenecían a los miembros de la organización criminal.
- Tres camionetas de alta gama
- Un cuadratrack
- Una motocicleta
- Siete motos acuáticas
- Cuatro canoas
- Tres kayaks
- Teléfonos celulares y laptops
- Joyas
El sábado 24 de octubre de 2026, Almeida fue gravemente herido en un tiroteo con miembros de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico en Concepción. En la rueda de prensa, también se presentó a Larissa Ribeiro de Oliveira, quien es identificada como cómplice y pareja del líder criminal.
Las operaciones de desarticulación de esta organización continúan, y las autoridades han asegurado que no permitirán que Bolivia se convierta en un refugio para organizaciones delictivas. El gobierno promete seguir adelante con su lucha contra el crimen organizado, manteniendo el respeto a los derechos procesales.