Se acerca la elección de nuevas directivas en el Senado y Diputados
Las cámaras legislativas de Bolivia se preparan para designar sus nuevas autoridades para el periodo 2026-2027, con tensión en el aire debido a las divisiones internas y las acusaciones entre sus miembros.

La Asamblea Legislativa de Bolivia se encuentra en la cuenta regresiva para elegir a las nuevas directivas del Senado y la Cámara de Diputados, un proceso que debe concluir antes del inicio oficial de la gestión el 8 de noviembre. Los actuales presidentes, Diego Ávila y Roberto Castro, buscan su reelección a pesar de las voces que piden rotación en las presidencias.
Este proceso se complica debido a las fracturas en las principales bancadas, como el PDC, Unidad y Libre, además de la controversia que rodea a dos legisladores de la oposición cuyo acceso a Estados Unidos ha sido restringido tras la revocación de sus visas. Las sesiones preparatorias deben convocarse tras el feriado de Todos Santos, el 2 de noviembre.
Desafíos en el PDC y las acusaciones contra Castro
En el PDC, Óscar García fue electo como nuevo jefe de bancada en Diputados. A pesar de la fractura interna del partido, García afirma que están en un proceso de recuperación de la unidad. En cuanto a la presidencia de la cámara, Roberto Castro enfrenta la competencia de Ricardo Rada y Sandra Rivero, quien ha presentado denuncias de irregularidades en su gestión.
Rivero ha llevado su denuncia a la Contraloría General del Estado y al Viceministerio de Transparencia, acusando a Castro de nepotismo y mal manejo de recursos. Hasta ahora, Castro no ha respondido públicamente a estas acusaciones.
Perspectivas en el Senado y la crisis en la oposición
En el Senado, Diego Ávila se perfila para ser reelegido, aunque su candidatura enfrenta oposición. En este contexto, Daniel Ortiz, presidente de la Comisión de Constitución, también se menciona como posible candidato. Hay un clamor entre algunos senadores por la rotación de las presidencias, sugiriendo que debería abrirse la oportunidad a representantes de otros departamentos.
En la bancada de la Alianza Libre, la situación es complicada debido a divisiones internas. Dos facciones han elegido a sus jefes de bancada, Lissa Claros y Rafael López; sin embargo, López ha dejado de aparecer en los medios tras ser incluido en una lista de personas con visas revocadas por presuntas conexiones con corrupción. La dirección de Libre ha exigido su separación del cargo.
La Alianza Unidad también ha realizado cambios en su estructura, nombrando a Eliana Rina Acosta Quispe como su nueva jefa de bancada en el Senado. La minoría, representada por el partido Súmate, espera definir su liderazgo esta semana y busca participar en la nueva directiva camaral.