jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Policial

Exdirector de Régimen Penitenciario asegura que fuga en Palmasola fue premeditada y pide reforma en las cárceles

Ramiro Llanos, exdirector de Régimen Penitenciario, sostiene que la reciente fuga de dos reclusos en la cárcel de Palmasola fue una acción deliberada y exige una despolicialización del sistema penitenciario boliviano.

Por Richard Vaca · 6 de agosto de 2026

El exdirector de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos, declaró que la fuga de dos internos de la cárcel de Palmasola, ubicada en Santa Cruz, no fue un suceso fortuito sino un hecho planificado. Los reclusos que lograron escapar son Alex Eleno Da Silva, acusado de asesinato, y Junior Da Silva Fernando, investigado por tráfico de armas, con uno de ellos presuntamente vinculado al PCC.

Llanos indicó que la fuga ocurrió durante un apagón en el penal, momento en que los reos habrían utilizado sábanas para descender y cortaron el alambre de seguridad. En su opinión, una fuga de esta magnitud requiere de tiempo, herramientas adecuadas y, presumiblemente, complicidad interna para evitar ser detectados.

Según el exdirector, las condiciones necesarias para ejecutar esta fuga son bastante complejas. "No se trata de tijeras comunes, son herramientas de cerrajero", subrayó. Además, enfatizó que se debe investigar si el apagón fue accidental o intencionado y si hubo apoyo desde dentro de la cárcel.

Hasta el momento, se ha detenido a tres policías en relación con la fuga, y se indaga su posible responsabilidad en los fallos de seguridad que facilitaron la evasión de los reclusos. Llanos señaló que la forma en que los internos lograron alcanzar el área de escape sugiere que alguien debió colaborar.

El exdirector criticó la actual gestión de las cárceles, argumentando que la Policía no es el organismo adecuado para manejar la seguridad penitenciaria. "No están capacitados para enfrentar el entorno carcelario", expresó, abogando por una administración civil que incluya personal especializado y un marco de protocolos adecuados.

Entre las carencias que enumeró, Llanos mencionó la falta de cámaras de seguridad y la necesidad de establecer turnos de trabajo más eficientes para el personal de vigilancia. Sostuvo que la rotación cada ocho horas es esencial para mantener el control y evitar los desgastes operativos que afectan la seguridad interna.

Al finalizar su intervención, Llanos hizo un llamado urgente a las autoridades para que elaboren un plan que reforme la gestión de los centros penitenciarios. "Es crucial civilizar y despolicializar las cárceles para prevenir nuevas fugas y garantizar la seguridad de la sociedad", concluyó.