Reos brasileños escapan de Palmasola, reavivando el debate sobre la seguridad en Bolivia
La fuga de dos peligrosos internos brasileños del penal de Palmasola ha generado preocupación sobre el control del crimen organizado y la seguridad ciudadana en el país.

Dos reclusos brasileños, catalogados como de alta peligrosidad, lograron escapar del penal de Palmasola, lo que ha reabierto el debate sobre la seguridad en Bolivia. La evasión se produjo en medio de un corte de energía, lo que permitió a los internos llevar a cabo su plan de fuga.
Según el reporte oficial, los fugitivos utilizaron una pata de cabra para cortar el enrejado del PC-6, forzaron los candados de una torre de seguridad y descendieron con una cuerda hecha de sábanas. Durante el operativo de búsqueda posterior, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) encontró un revólver calibre .38 en las cercanías del penal.
El gobernador del penal, Juan Carlos Corrales, admitió que el establecimiento enfrenta importantes problemas, como el hacinamiento, la antigüedad de sus instalaciones y la falta de personal adecuado para vigilar a los internos de alto riesgo.
En respuesta a la fuga, la Policía implementó un amplio operativo que incluyó el uso de helicópteros, patrullas y motocicletas para dar con el paradero de los prófugos. Además, tanto el Ministerio Público como la Policía iniciaron una investigación para determinar la posible complicidad de funcionarios en este incidente.
Este evento se suma a una serie de hechos violentos ocurridos recientemente en Santa Cruz, lo que ha incrementado la preocupación sobre el avance del crimen organizado y ha puesto en tela de juicio la capacidad del Estado para garantizar la seguridad ciudadana y el control en los centros penitenciarios.