jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Sociedad

Transportistas de Bolivia advierten con movilizaciones tras el estado de excepción por escasez de diésel

El sector del transporte pesado se manifiesta ante la crítica situación del suministro de diésel, planteando protestas si no se encuentra una solución. Las largas filas en las estaciones de servicio son insostenibles.

Por Richard Vaca · 5 de agosto de 2026

Los transportistas pesados de Bolivia han manifestado su intención de movilizarse tras la finalización del estado de excepción, a causa de la grave crisis por la escasez de diésel. Nelson Carillo, secretario general de la Federación de Transporte Pesado Nacional e Internacional, advirtió que la situación se ha vuelto alarmante debido a las extensas filas que enfrentan para abastecerse de combustible.

Carillo explicó que, si el presidente Rodrigo Paz no actúa para resolver la falta de diésel, el sector está listo para llevar a cabo protestas. 'Lamentablemente, cuando se levante el estado de excepción, vamos a movilizarnos. No podemos soportar filas de hasta una semana', declaró el dirigente.

El líder del transporte pesado mencionó que desde el pasado viernes se encuentra haciendo fila en una gasolinera en Santa Cruz y, hasta el momento, no ha logrado obtener diésel. Asimismo, destacó que no ha habido mejoras en la provisión de este combustible en el país.

Las filas, que se extienden por hasta seis cuadras, han dejado al menos 100 camiones atrapados en la espera. Además, los transportistas se enfrentan al problema del robo de autopartes y sensores mientras están varados.

'Si no se encuentran soluciones, en octubre planeamos movilizarnos para destituir a este Gobierno. Esa fecha ha sido significativa en la historia política de Bolivia, como lo fue con Gonzalo Sánchez de Lozada y Evo Morales', reiteró.

Carillo enfatizó que la situación es insostenible y que desde la llegada de la actual administración no se han implementado respuestas efectivas. La crisis del diésel está afectando a los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, perjudicando gravemente las operaciones de los transportistas, muchos de los cuales enfrentan deudas bancarias.